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CAPÍTULO VIII. DEL BUEN SUCESO QUE EL VALEROSO DON QUIXOTE TUVO EN LA ESPANTABLE Y JAMAS IMAGINADA AVENTURA DE LOS MOLINOS DE VIENTO , CON OTROS SUCESOS DINOS DE FELICE RECORDACIÓN.

1.-NÚMERO 8 .

2.-LOCALIZACIÓN. Cap.8, Parte I. Pág.52.T.I

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

MOLINOS EN CAMPO DE CRIPTANA. C. REAL. ESPAÑA.

 3.-TEXTO .

       «En esto, descubrieron treinta ó quarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quixote los vió, dixo á su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos á desear. Porque ves allí ,amigo Sancho Panza , donde se descubren treinta ó pocos mas desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla, y quitarles á todos las vidas… porque esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente sobre la faz de la tierra.

             ¿Que gigantes? dixo Sancho Panza…que aquellos que alli se parecen no son gigantes sino molinos de viento…

            Bien parece, respondió Don Quixote, que no estás cursado en esto de lasaventuras, ellos son gigantes, y si tienes miedo, quitate de ahi, y ponte en oracion en el espacio que yo voy á entrar con ellos en fiera batalla...Y en diciendo esto, y encomendándose de todo corazón á su señora Dulcinea, pidiéndole que en tal trance le socorriese, bien cubierto de su rodela, con la lanza en el ristre , arremetió á todo el galope de Rocinante, y envistió con el primero molino que estaba delante, y dándole una lanzada en el aspa, la volvió el viento con tanta furia, que hizo la lanza pedazos, llevándose tras sí al caballo y al caballero, que fué rodando muy maltrecho por el campo.

    ¡  VALAME DIOS! DIXO SANCHO.       

Acudió Sancho Panza á socorrerle á todo correr de su asno, y quando llegó, halló que no se podía menear: tal fué el golpe que dió con él Rocinante.¡Válame Dios! dixo Sancho ¿no le dixe yo…que no eran sino molinos de viento…? Calla, amigo Sancho, respondió Don Quixote, que las cosas de la guerra, mas que otras están sujetas á continua mudanza, quanto mas, que yo pienso… que aquel sabio Freston, que me robó los libros… ha vuelto estos gigantes en molinos… mas al cabo al cabo han de poder poco sus malas artes contra la bondad de mi espada.

            Dios lo haga como puede, respondió Sancho Panza...Y, ayudándole á levantar, tornó á subir sobre Rocinante, que medio despaldado estaba, y hablando en la pasada aventura , siguiéron el camino del Puerto Lápice, … iba muy pesaroso, por haberle faltado la lanza; …Hete dicho esto, porque de la primera encina ó roble… pienso desgajar otro tronco…y pienso hacer con él tales hazañas…que tú te tengas por bien afortunado de haber merecido venir a verlas, y á ser testigo de cosas que apénas podrán ser creídas.

            A la mano de Dios, dixo Sancho, yo lo creo todo así,.. pero enderécese un poco, que parece que va de medio lado, y debe ser del molimiento de la caida. Así es la verdad, respondió Don Quixote, y si no me quexo de dolor, es porque no es dado á los caballeros andantes quexarse de herida alguna…

  Mas advierte, que aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano á tu espada para defenderme         

          Si eso es así, no tengo yo que replicar, respondió Sancho, pero sabe Dios si yo me holgara que vuestra merced se quexara quando alguna cosa le doliera…Mas advierte, que aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano á tu espada para defenderme… Por cierto, señor, respondió Sancho, que vuestra merced será bien obedecido en esto,y mas que yo de mio soy pacifico y enemigo de meterme en ruidos ni pendencias, bien es verdad, que en lo que tocare á defender mi persona, no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle.

            No digo yo ménos, respondió Don Quixote; pero en esto de ayudarme contra caballeros, has de tener a raya tus naturales ímpetus. Digo que así lo haré, respondió Sancho, y que guardaré ese preceto tan bien como el día del domingo».

    LOS FRAILES DE SAN BENITO Y EL HURTO DE LA PRINCESA.        

       « Estando en estas razones,asomáron por el camino dos frayles de la órden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios, que no eran mas pequeñas dos mulas en que venian…mas apénas los divisó Don Quixote,quando dixo á su escudero, ó yo me engaño, ó esta ha de ser la mas famosa aventura que se ha visto, porque aquellos bultos negros que allí parecen, deben de ser , y son sin duda algunos encantadores, que llevan hurtada alguna Princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto á todo mi poderío.

            Peor será esto que los molinos de viento, dixo Sancho: mire , señor, que aquellos son frayles de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasagera. Mire que digo , que mire bien lo que hace, no sea el diablo, que le engañe.

            Ya te he dicho Sancho, respondió Don Quijote, que sabes poco de achaque de aventuras, lo que yo digo es verdad y ahora lo verás: ...y se puso en mitad del camino por donde los frayles venían….en alta voz dixo: gente endiablada y descomunal...

            Detuvieron los frayles las riendas y quedáron admirados…señor caballero nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito, que vamos nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen o no ningunas forzadas princesas.

      PARA MI NO HAY PALABRAS BLANDAS

       Para conmigo no hay palabras blandas, que ya os conozco , fementida canalla, dixo Don Quixote: y sin esperar mas respuesta picó á Rocinante, y la lanza baxa arremetió contra el primero frayle, con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto.

            El segundo religioso, que vió el modo que trataban á su compañero, puso piernas, al castillo de su buena mula, y comenzó á correr por aquella campaña mas ligero que el mismo viento.

            Sancho Panza que vió en el suelo al frayle, apeándose ligeramente de su asno, arremetió á él y le comenzó a quitar los hábitos.

             Llegaron en esto dos mozos de los frayles y preguntáronle, que porque le desnudaba: respondióles Sancho, que aquello le tocaba á él legitimamente, como despojos de la batalla.

            Los mozos…arremetiéron con Sancho y dieron con él en el suelo, y sin dexarle pelo en las barbas le moliéron á coces, y le dexaron tendido en el suelo…y sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguiéron su camino, haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo á sus espaldas.

            «Don Quixote estaba , como se ha dicho, hablando con la señora del coche diciéndole: la vuestra fermosura, señora mia, puede facer de su persona lo que mas le viniere en talante, porque ya la soberbia de vuestros robadores yace por el suelo derribada por este mi fuerte brazo: y porque no peneis por saber el nombre de vuestro libertador, sabed que yo me llamo Don Quixote de la Mancha, caballero andante y aventurero, y cautivo de la sin par y hermosa Doña Dulcinea del Toboso: y en pago del beneficio que de mí habeis recibido, no quiero otra cosa, sino que volvais al Toboso…y le digais lo que por vuestra libertad he fecho.

 VICTORIA SOBRE EL VIZCAINO.        

   Todo esto que Don Quixote decía, escuchaba un escudero de los que el coche acompañaban, que era vizcaino… se fué hacia Don Quixote y asiéndole de la lanza, le dixo en mala lengua castellana, y peor vizcaína de esta manera: anda caballero que mal andes, por el Dios que crióme , que si no dexas coche,asì te matas como estás ahí vizcaino.

            Entendióle muy bien Don Quixote y con mucho sosiego le respondió: si fueras caballero, como no lo eres, yo ha te hubiera castigado…A lo qual replicó el vizcaino: ¿yo no caballero? juro á Dios tan mientes como christiano...Si lanza arrojas, y espada sacas, que al gato llevas: vizcaino por tierra, hidalgo por mar, hidalgo por el diablo, y mientes, que mira si dices otra cosa.

            Ahora lo veredes… respondió Don Quixote…todos los circundantes estaban temerosos y colgados de lo que había de suceder de aquellos tamaños golpes con que se amenazaban, y la señora del coche, y las demás criadas suyas estaban haciendo mil votos y ofrecimientos á todas las Imágenes y casas de devoción de España, porque Dios librase á su escudero y á ellas de aquel gran peligro en que se hallaban…»

 4.-COMENTARIO.

            Don Quijote atribuye a la Providencia el que las cosas les van mejor de lo que pudieran desear, en este caso la ocasión de vencer a los gigantes. (cf. Nº.183).

            Piensa entrar en batalla con ellos y hasta darles muerte, porque considera que tal guerra es una guerra justa, entre las causas justas enumera la defensa de la Religión «y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente sobre la faz de la tierra», que puede aplicar al caso.

            Las aventuras caballerescas se rigen por unas leyes cuya ignorancia hace que no se entienda la realidad, que es lo que le ocurre a Sancho, que no confunde la realidad con las apariencias, mientras que para Don Quijote, al menos en esta primera parte de la obra, la verdadera realidad está en su apariencia, y en esto consiste su locura, que la realidad la percibe a la luz de los hechos que él ha leído en los libros de caballería.

            Este es el caso de los molinos confundidos con gigantes.

            En Castilla-La Mancha, aún se pueden ver los referidos molinos de viento, se trata de una edificación cilíndrica de mampostería que termina en una cubierta cónica construida en su comienzos de paja, posteriormente de madera y en los útimos tiempos de zinc.

            En el paisaje manchego pueden verse estos molinos, por ejemplo en Campo de Criptana, Puertolápice, Alcázar de San Juan y otros varios lugares de la provincia de Ciudad Real. También en la provincia de Toledo, como en Madridejos, Consuegra, etc.

            El molino manchego tiene tres plantas en su interior: el silo, en el que se encuentra la escalera de caracol de acceso a las restantes plantas, la camareta, lugar medio donde se efectúa la limpieza del grano y en la que se almacenan los utensilios de la molienda, así como las lonas de las aspas y el moledero o habitación de las piedras, que alberga la compleja maquinaria, compuesta por no menos de setenta piezas entre las que sobresalen el palo de gobierno, el fraile, la rueda catalina, las piedras madre para la molienda,el eje de la rueda catalina, el borriquillo, etc.                              Alrededor del molino y en su parte superior se abren unas ventanas a través de las cuales entra el viento, único motor que pone en funcionamiento todo un engranaje de piezas que, engrasadas con sebo animal, funcionan como un conjunto.

«Don Quixote encomendándose de todo corazón á su señora Dulcinea», arremetió contra los molinos; sigue todavía encomendándose sólo a Dulcinea y no a Dios y después a la dama como hemos dicho que hará en su momento.

            A Sancho, a quien cree que le asuntan los gigantes, le conseja se retire « y ponte en oracion en el espacio que yo voy á entrar con ellos en fiera batalla».

            Tal consejo indica que la «orden caballeresca» no es incompatible con la religión cristiana, tiene más bien los caracteres propios de una orden religiosa, similar a las órdenes militares.

            La oración que Don Quijote recomienda haga a Sancho, no excluye que pueda ser un medio para que él alcance la victoria, como sirvió la oración de Moisés mientras Josué y su ejercito luchaba contra los gabaonitas. (cf. Josué, 10,12).

            Sancho recoge al maltrecho hidalgo, no sin exclamar un «¡Válame Dios!» que equivale a un Dios nos asista, recordándole que él le había dicho que eran molinos, ante lo que Don Quijote reitera su idea de cómo las cosas que atañen a la caballería andante estan sujetas a continua mundanza, por efecto de los enemigos encantadores.

  DICHOSOS VUESTROS OJOS PORQUE VEN…         

Don Quijote sigue aleccionando a Sancho, y entre las cosas que le dice se encuentran éstas: «pienso hacer con él tales hazañas… que tú te tengas por bien afortunado de haber merecido venir a verlas», que nos traen a la memoria aquellas palabras de Jesús a sus discipulos ¡Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen! Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron (Mt 13,16).

            Sancho dice creerlo todo, si Dios pone su mano: «A la mano de Dios».Don quixote le dice «Mas advierte , que aunque me veas en los mayores peligros del mundo, no has de poner mano á tu espada para defenderme», «Por cierto,señor, respondió Sancho, que vuestra merced será bien obedecido en esto,y mas que yo de mio soy pacifico y enemigo de meterme en ruidos ni pendencias, bien es verdad, que en lo que tocare á defender mi persona, no tendré mucha cuenta con esas leyes, pues las divinas y humanas permiten que cada uno se defienda de quien quisiere agraviarle».           Poco a poco el autor va perfilando la personalidad de Sancho quien guardará el anterior precepto «tan bien como el día del domingo».

             Es de notar que ninguno de los protagonistas de la obra aparecen en ningún momento asistiendo a misa, aunque Sancho diga que guarda el tal precepto., sin embargo si aparecen buscando confesor, o escuchando conferencias cuaresmales, y haciendo penitencia… ¿ influjo del Concilio Tridentino ?

    MONASTERIO BENEDICTINO DE MONTSERRAT. ESPAÑA.      

  La otra aventura del capítulo, que es uno de los más logrados de esta primera parte  es la habida con los religiosos.

            Los llamados religiosos son en realidad monjes de san Benito: dos benedictinos. Eran bastante numerosos en el siglo XVI y no todos los Monasterios sobresalían por su ejemplaridad.

            En realidad los benedictinos no eran una Orden Monástica propiamente dicha porque los monaterios eran independientes y autónomos. Hasta que ya entrado el siglo XX, se constituyeron en Agrupaciones de Monasterios sometidos a un abad General.

            Estos venían montados sobre dos mulas tan grandes que parecían dromedarios.  En los libros de caballerías a las monturas grandes se las solían llamar dromedarios. (Cf. Amadís de Grecia, XXIV).

            Don Quijote confunde a los frailes con dos encantadores y se siente obligado a cumplir con su misión; el autor a través de las diversas aventuras, va precisando la misión de su nuevo caballero andante, ya ha ayudado a un menesteroso, se ha enfrentado con los gigantes, ahora va a desfacer un «tuerto», injusticia consistente en la liberación de una princesa que va raptada y desfacer el agravio,que piensa sufren las damas que van en un carruaje.

            Los carruajes proliferaron en el Siglo de Oro en España, viniendo a sustituir a la más modesta litera hasta el punto de haberse publicado la regulación sobre su uso.

NO SEA EL DIABLO EL QUE LE  ENGAÑE

Sancho que aún no cree en los encantadores, pero sí en los poderes del diablo, advierte a Don Quijote «no sea el diablo, que le engañe».

            Porque él sigue viendo la realidad tal cual es. Don Quijote, posiblemente influido por el Amadis de Grecia, convierte las mulas en dromedarios y a los frailes en encantadores. Los epítetos con que califica a los frailes son los usuales en los libros de caballería: «gente endiablada y descomunal…».

            Los frailes se disculpan y D. Quijote guiado por su verdad los ataca «con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto».

            Tal ataque y la elección de dos religiosos no da pie para sentar la tesis general de una mala opinión de Cervantes contra los religiosos , bajo el « monachus non est pietas» de Erasmo, el buen trato que en otras ocasiones les dispensa y los juicios positivos sobre su labor avalarían la tesis contraria.

             En realidad en esta aventura los frailes no sufren ningún daño, por lo que se ve que la escena está tratada con cuidado. En cambio es Sancho, quien por quererse apropiar de los despojos del triunfo de su amo, acaba por salir bien aporreado.

            La frase « haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo a sus espaldas» nos aclara el dicho varias veces usado en la obra « tras la cruz está el diablo» ( Cf. Nºs 6,68,133,152.)

            Dentro de este texto, que literalmente y sin los cortes con que aquí se transcribe comprende tres páginas, hay subrayadas varias frases.

            La primera,la que dice Don Quijote referida a Dulcinea que hace referencia al papel que el amor que tiene a Dulcinea es el motor de todas sus hazañas y que Don Quijote considera que forma parte de la orden que profesa pues como dice en otra ocasión es imposible caballero andante sin estar enamorado. (Cf Nº.1).

    LA DESCOMUNAL BATALLA ENTRE D. QUIJOTE Y EL VIZCAINO.       

Otra de las aventuras del capítulo es la del vizcaino.

            Por el «Dios que criome» la dice el vizcano, y tiene sentido de juramento implicando la fe en Dios creador del hombre.

            La tercera juro á Dios tan mientes como «christiano» también es del vizcaíno, que en buen castellano, significaría: «juro por Dios como cristiano que soy, que mientes».

            La cuarta, «hidalgo por diablo» forma parte de la anterior en la que jura que él es «hidalgo por tierra, por mar y por el diablo».

            La quinta es del narrador que describe, de manera exagerada y no exenta de ironía, la actitud de las señoras que «estaban haciendo mil votos» para que Dios las librase a ellas y a su escudero.

            En la obra aparece, con cierta frecuencia, la exageración del número de oraciones vocales recitadas por los personajes. En la espiritualidad de la época, la oración mental metódica era aconsejada por casi todas las escuelas de espiritualidad, en contraste con la oración vocal, no es extraño que Cervantes esté reflejando esta actitud, sin ser por ello eramista.

            La historia de la batalla entre el vizcaíno y Don Quijote la corta Cervantes en este capítulo aunque, «no desesperó de hallar el fin desta apacible historia, el qual siéndole el cielo favorable, le halló del modo que se contará en la segunda parte.”

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