Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

LA CLASE CLERICAL   EN  LA PRIMERA PARTE DEL QUIJOTE.

 El título del Tema nos indica de qué va el mismo, lo que si es necesario indicar es , que los textos literales del Quijote están tomados de una edición facsimil de la obra obra de Cervantes, por lo que la ortografía es la propia de la época, que dista significativamente de la actual; junto a lo anterior, decir que los subrayados de los textos son del curadelllugar  que subraya aquellos que pudieran tener relación con lo abordado en el tema, en particular y con la religión cristiana en general. Tras ello pasamos a los textos y a sus comentarios.

 1.-EL CURA DEL LUGAR.

 TEXTO:

   ” Tuvo muchas veces compentencia con el Cura de su Lugar, que era hombre docto, graduado en Siguenza, sobre qual había sido mejor  caballero, Palmerin de Inglaterra ó Amadís de Gaula:(” Cap. I, Parte 1ª).

 COMENTARIO.

 Dice del Cura que era hombre docto, graduado en Siguenza; a los graduados en dicha Universidad los llamaban doctos  con cierta ironía. La Universidad de Siguenza era de origen pontificio, aprobada en 1489. En tiempo de Cervantes posiblemente tenía cátedra de Escritura. Prima, Lugares Teológicos y Teología ( Cf. Melquiades Andrés: La Teología Española en el Siglo XV. Cap. I, T.IB.A.C. 1976) .Madrid.

2.-LOS MONJES DE SAN BENITO.

 TEXTO.

 « Estando en estas razones,asomáron por el camino dos frayles de la órden de San Benito, caballeros sobre dos dromedarios, que no eran mas pequeñas dos mulas en que venian…mas apénas los divisó Don Quixote,quando dixo á su escudero, ó yo me engaño, ó esta ha de ser la mas famosa aventura que se ha visto, porque aquellos bultos negros que allí parecen, deben de ser , y son sin duda algunos encantadores, que llevan hurtada alguna Princesa en aquel coche, y es menester deshacer este tuerto á todo mi poderío. Peor será esto que los molinos de viento, dixo Sancho: mire , señor, que aquellos son frayles de San Benito, y el coche debe de ser de alguna gente pasagera.            

Mire que digo , que mire bien lo que hace, no sea el diablo, que le engañe.

Ya te he dicho Sancho, respondió Don Quijote, que sabes poco de achaque de aventuras, lo que yo digo es verdad y ahora lo verás: ...y se puso en mitad del camino por donde los frayles venían….en alta voz dixo: gente endiablada y descomunal...

Detuvieron los frayles las riendas y quedáron admirados…señor caballero nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito, que vamos nuestro camino, y no sabemos si en este coche vienen o no ningunas forzadas princesas.

            Para conmigo no hay palabras blandas, que ya os conozco , fementida canalla, dixo Don Quixote: y sin esperar mas respuesta picó á Rocinante, y la lanza baxa arremetió contra el primero frayle, con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto.

El segundo religioso, que vió el modo que trataban á su compañero,puso piernas, al castillo de su buena mula, y comenzó á correr por aquella campaña mas ligero que el mismo viento.

Sancho Panza que vió en el suelo al frayle, apeándose ligeramente de su asno, arremetió á él y le comenzó a quitar los hábitos.

             Llegaron en esto dos mozos de los frayles y preguntáronle, que porque le desnudaba: respondióles Sancho, que aquello le tocaba á él legitimamente,como despojos de la batalla. Los  mozos…arremetiéron con Sancho y dieron con él en el suelo, y sin dexarle pelo en las barbas le moliéron á coces, y le dexaron tendido en el suelo…y sin querer aguardar el fin de todo aquel comenzado suceso, siguiéron su camino, haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo á sus espaldas.“( Cap.8. Part.I ).

Señor caballero nosotros no somos endiablados ni descomunales, sino dos religiosos de San Benito,

COMENTARIO.

               Los llamados religiosos son en realidad monjes de san Benito: dos benedictinos. Eran bastante numerosos en el siglo XVI y no todos los Monasterios sobresalían por su ejemplaridad. En realidad los benedictinos no eran una Orden Monástica propiamente dicha porque los monasterios eran independientes y autónomos. Hasta que ya entrado el siglo XX, se constituyeron en Agrupaciones de Monasterios sometidos a un abad General.

            Venían montados sobre dos mulas tan grandes que parecían dromedarios. En los libros de caballerías a las monturas grandes se las solían llamar dromedarios. (Cf. Amadís de Grecia, XXIV).

            Don Quijote confunde a los frailes con dos encantadores y se siente obligado a cumplir con su misión; el autor a través de las diversas aventuras, va precisando la misión de su nuevo caballero andante, ya ha ayudado a un menesteroso, se ha enfrentado con los gigantes, ahora va a desfacer un «tuerto», injusticia consistente en la liberación de una princesa que va raptada y desfacer el agravio, que piensa sufren las damas que van en un carruaje.

            Los carruajes proliferaron en el Siglo de Oro en España, viniendo a sustituir a la más modesta litera hasta el punto de haberse publicado la regulación sobre su uso.

         Sancho que aún no cree en los encantadores, pero sí en los poderes del diablo, advierte a Don Quijote «no sea el diablo, que le engañe». Porque él sigue viendo la realidad tal cual es.

              D. Quijote, posiblemente influido por el Amadis de Grecia, convierte las mulas en dromedarios y a los frailes en encantadores. Los epítetos con que califica a los frailes son los usuales en los libros de caballería: «gente endiablada y descomunal…».

            Los frailes se disculpan y D. Quijote guiado por su verdad los ataca «con tanta furia y denuedo, que si el frayle no se dexara caer de la mula, él le hiciera venir al suelo mal de su grado, y aun mal ferido, si no cayera muerto».

            Tal ataque y la elección de dos religiosos no da pie para sentar la tesis general de una mala opinión de Cervantes contra los religiosos , bajo el « monachus non est pietas» de Erasmo, el buen trato que en otras ocasiones les dispensa y los juicios positivos sobre su labor avalarían la tesis contraria.

            En realidad en esta aventura los frailes no sufren ningún daño, por lo que se ve que la escena está tratada con cuidado. En cambio es Sancho, quien por quererse apropiar de los despojos del triunfo de su amo, acaba por salir bien aporreado.

            La frase « haciéndose mas cruces que si llevaran el diablo a sus espaldas» nos aclara el dicho varias veces usado en la obra « tras la cruz está el diablo»

 SAN HUGO EN EL REFECTORIO.ZURBARÁN.

 3.-LOS FRAILES CARTUXOS.

TEXTO.

          “Cesó esta plática, y comenzóse otra, preguntando el que se llamaba Vivaldo á Don Quixote, que era la ocasión que le movia á andar armado de aquella manera por tierra tan pacifica. A lo qual respondió Don Quixote: la profesión y exercicio no consiente ni permite que yo ande de otra manera: el buen paso…allá se inventó para los blandos cortesanos; mas el trabajo, la inquietud y las armas, solo se inventáron é hicieron para aquellos que el mundo llama caballeros andantes, de los quales yo, aunque indigno, soy el menor de todos...

            Y Vivaldo , que era persona discreta y de alegre condición… así le dixo:..vuestra merced ha profesado una de las mas estrechas profesiones que hay en la tierra, y tengo para mi que aun la de los frayles  cartuxos no es tan estrecha.

Tan estrecha bien podia ser, respondió nuestro Don Quixote; pero tan necesaria en el mundo, no estoy en dos dedos de ponerlo en duda…Quiero decir, que los religiosos, con toda paz y sosiego piden al cielo el bien de la tierra; pero los soldados y caballeros ponemos en execución lo que ellos piden, defendiéndola con el valor de nuestros brazos y filos de nuestras espadas:…Así que somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se executa en ella su justicia. Y como las cosas de la guerra…no se pueden poner en execución sino, sudando, afanando…siguese que aquellos que la profesan, tienen sin duda mayor trabajo que aquellos que en sosegada paz están rogando á Dios favorezca á los que poco pueden.

            No quiero yo decir , ni me pasa por pensamiento, que es tan buen estado el del caballero andante como el del encerrado religioso;solo quiero inferir por lo que yo padezco , que sin duda es mas trabajoso, aporreado, y mas hambriento y sediento, miserable, roto y piojoso…” ( Cap. 13. Part I. ).

 DON QUIJOTE  LIBERANDO AL JOVEN ANDRÉS.

COMENTARIO.

             D. Quijote reitera cuales son las exigencias de su profesión de caballero andante «de los quales yo, aunque indigno, soy el menor de todos», recordando las palabras de Jesús: «el que quiera ser grande entre vosotros téngase como el menor». (Mateo 19, 26-27).

            A continuación habla de un asunto que podría encuadrarse en el de la relación entre la vida activa y la contemplativa, aunque D. Quijote lo circunscribe a la caballería andante, a la que considera una orden religiosa de vida activa y la de los cartujos y resto de los contemplativos a la contemplativa.

            Hablando desde el punto de vista de la necesidad D. Quijote se decanta claramente por la orden de vida activa de la caballería andante, a la que considera más necesaria que la contemplativa, pues «los soldados y caballeros ponemos en execución lo que ellos piden».

            Después de haber señalado claramente la superioridad de su «orden» matiza: «No quiero yo decir, ni me pasa por pensamiento, que es tan buen estado el del caballero andante como el del encerrado religioso», sino que es más trabajoso.

            Aparece aquí, con un matiz un tanto distinto el tema de la superioridad de las armas sobre las letras, porque el fin de las armas es lograr el bien mayor que el hombre puede apetecer que es el de la paz . Ese fin es el que busca el religioso a través de la oración pero lo alcanza el caballero andante y el soldado con su esfuerzo y estrechez. «Así que somos ministros de Dios en la tierra, y brazos por quien se executa en ella su justicia». Por eso no ha tenido empacho en afirmar anteriormente que ¿cuándo se ha visto que un caballero andante tenga que dar cuenta de sus actos ante la justicia?

PROCESIÓN HACIA EL CEMENTERIO.

 4.-LOS CLÉRIGOS  “QUE POCAS VECES SE DEXAN PASAR MAL.”

 TEXTO.

  “…de allí á muy poco descubrieron muchos encamisados, cuya temerosa visión de todo punto remató el ánimo de Sancho Panza…porque descubrieron hasta veinte encamisados, todos á caballo, con su hachas encendidas en las manos, detras de los quales venia una litera cubierta de luto, á la qual seguian de á caballo enlutados hasta los pies de las mulas...

            Don Quixote quando los vió cerca alzó la voz y dixo: deteneos, caballeros, quien quiera que seais, y dadme cuenta de quien sois, de donde venis, adonde vais, que es lo que en aquellas andas llevais…Vamos de priesa, respondió uno de los encamisados, y está la venta lexos…y picando la mula pasó delante.

            Sintióse desta respuesta grandemente Don Quixote, y trabando el freno dixo: deteneos , y sed mas bien criado…Era la mula asombradiza, y al tomarla del freno se espantó de manera que alzándose en los pies dió con su dueño por las ancas en el suelo.       

         Un mozo que iba á pie viendo caer el encamisado, comenzó á denostar á Don Quixote, el qual ya encolerizado, sin esperar mas, enristrando su lanzón arremetió á uno de los enlutados, y mal ferido dió con él en tierra, y revolviéndose por los demas, era cosa de ver con la presteza que los acometia y desbarataba...

            Todos los encamisados era gente medrosa y sin armas,...y comenzaron á correr por aquel campo con las hachas encendidas… Los enlutados asimismo revueltos y envueltos en sus faldamentos y lobas, no se podían mover, así que muy á su salvo Don Quixote los apaleó á todos, y les hizo dexar el sitio mal de su grado, porque todos pensaron que aquel no era hombre sino diablo del infierno que les salía á quitar el cuerpo muerto que en la litera llevaban..

            .Estaba un hacha ardiendo en el suelo junto al primero que derribó la mula , á cuya luz le pudo ver Don Quijote, y llegándose á él le puso la punta del lanzón en el rostro diciéndole que se rindiese sino que lo mataría, á lo qual respondió el caido : harto rendido estoy…, si es caballero christiano , que no me mate, que cometerá un gran sacrilegio, que soy Licenciado y tengo las primeras órdenes.

 ¿ Pues quien diablos os ha traido aquí , siendo hombre de la Iglesia? ¿ Quien , señor? replicó el caido, mi desventura. Pues mayor os amenaza , dixo Don quixote, sino me satisfacéis á todo quanto primero os pregunté.

             Con facilidad será vuestra merced satisfecho, respondió el Licenciado, y así sabrá vuestra merced.. llámome Alonso López, soy natural de Alcovendas, vengo de la ciudad de Baeza con otros once Sacerdotes, que son los que huyeron con las hachas, vamos á la ciudad de Segovia, acompañando un cuerpo muerto que va en aquella litera, que es de un caballero que murió en Baeza...

            ¿ Y quien le mató? preguntó Don Quixote. Dios, por medio de unas calenturas pestilentes que le dieron, respondió el Bachiller. Desa suerte, dixo Don Quixote, quitado me ha nuestro Señor del trabajo que había de tomar en vengar su muerte si otro alguno le hubiera muerto... y quiero que sepa Vuestra Reverencia, que yo soy un caballero de la Mancha, llamado Don Quixote, y es mi oficio y exercicio andar por el mundo enderezando tuertos y desfaciendo agravios.

            No sé como pueda ser eso de enderezar tuertos, dixo el Bachiller, pues á mí de derecho me habeis vuelto tuerto….

            No todas las cosas, respondió Don Quixote, suceden de un mismo modo: el daño estuvo Señor Bachiller Alonso Lopez, en venir como veniades de noche, vestidos con aquellas sobrepellices con las hachas encendidas…que propiamente semejábades cosa mala del otro mundo, y así no pude dexar de cumplir con mi obligación acometiéndoos , y os acometiera , aunque verdaderamente supiera que érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre.         

             Ya que así lo ha querido mi suerte , dixo el Bachiller, suplico á vuestra merced, señor caballero andante, que tan mala andanza me ha dado, me ayude á salir de debaxo de esta mula, que me tiene tomada una pierna en el estribo y la silla. Hablara yo hasta mañana, dixo Don Quixote ¿y hasta quando aguardábades á decirme vuestro afan?…y poniéndole encima della, le dió la hacha, y Don Quixote le dixo que siguiese á derrota de sus compañeros, á quien de su parte pidiese perdón del agravio, que no había sido en su mano dexar de haberle hecho.

            Díxole también Sancho: si acaso quisieren saber esos señores quien ha sido el valeroso que tales les puso, diráles vuestra merced, que es el famoso Don Quixote de la Mancha,que por otro nombre se llama el Caballero de la Triste Figura.   Rióse Don Quixote del donayre de Sancho, pero con todo propuso de llamarse de aquel nombre, en pudiendo pintar su escudo ó rodela, como habia imaginado.y díxole: y entiendo , Sancho, que quedo descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada: Juxta illud: si quis suadente diabolo etc., aunque sé bien que no puse las manos, sino este lanzón, quanto mas que yo no pensé que ofendía á sacerdotes, ni á cosas de la Iglesia, á quien respeto y adoro, como católico y fiel christiano que soy, sino á fantasmas y vestiglos del otro mundo, y quando eso así fuese, en la memoria tengo lo que pasó al Cid, Rui Diaz quando quebró la silla del Embaxador de aquel Rey delante de su Santidad el Papa, por lo qual lo descomulgó, y anduvo aquel dia el buen Rodrigo de Vivar como muy honrado y valiente caballero…En oyendo esto el Bachiller se fué, como queda dicho, sin replicarle palabra… .

            Y á poco trecho se hallaron en un espacioso y escondido valle, donde se apearon y Sancho alivió el jumento, y tendidos sobre la verde yerba, con la salsa de su hambre , comieron, merendáron, y cenáron á un mesmo punto, satisfaciendo sus estómagos con más de una fiambrera que los señores clérigos del difunto ( que pocas veces se dexan mal pasar) en la acémila de su repuesto traían. ” ( Cap.19.  Part.I).

 COMENTARIO.

            Es la segunda vez que D. Quijote ataca a gente de Iglesia, y saliendo victorioso, además lo hace como si estuviera poseído por el diablo.

            El suceso manifiesta una intención del autor, como mínimo,ambigua y calculada. Si es que no se quiere interpretar como un ataque directo a la institución eclesiástica como sugiere la frase: «érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre».

            La Inquisición portuguesa mandó cambiar la expresión «ensabanados» de la edición portuguesa por clérigos.

            Aquí los llama «encamisados». Los soldados, en los ataques nocturnos, se ponían las camisas sobre las corazas para verse en la oscuridad de la noche y diferenciarse de los enemigos. Sin embargo el narrador los califica como «gente medrosa y sin armas».

Además de los «encamisados» vienen otros «enlutados»; echando cuentas vendrían veinte encamisados que serían clérigos ordenados todos de órdenes menores y once sacerdotes, ordenados de órdenes mayores.

            Además venían otros mozos y criados que no serían clérigos.

Quien informa a D. Quijote es un «encamisado» que dice ser licenciado pero que había recibido lasprimeras órdenes, es decir las órdenes menores. Aunque el que informa dice ser licenciado, era en realidad bachiller, el grado universitario más bajo,le seguían los de licenciado, maestro y doctor.

            El bachiller le dice «si es caballero christiano, que no me mate, que cometerá un gran sacrilegio, que soy Licenciado y tengo las primeras órdenes». El derecho canónico condenaba con pena de excomunión a quien maltrase a un clérigo, D. Quijote parece no darle mucha importancia , y sigue preguntándole, quien ha sido el causante de la muerte del difunto, dispuesto a vengar su muerte.

            Justifica su acción diciendo que todo lo que ha hecho ha sido impulsado por su oficio. Aunque se excusa y dice creer « érades los mesmos Satanases del infierno, que por tales os juzgué y tuve siempre».

«Don Quixote le dixo que siguiese á derrota de sus compañeros,á quien de su parte pidiese perdón del agravio, que no había sido en su mano dexar de haberle hecho».

            En esta acción Sancho le cambia el nombre por el de Caballero de la Triste Figura. Es posible que Sancho cambie en este caso el nombre de Don Quijote en el del Caballero de la Triste Figura, llevado del temor a la excomunión en la que su amo puede haber incurrido ocultando de esta forma su nombre verdadero.

            El Decreto de excomunión dice: «Si quis suadente diabolo huius sacrilegi vitium vel crimenincurrerit, quod in clericum vel monachum violenter manus iniecerit, anathematis vinculo subiaceat».La tradución del Decreto dice así: «Si alguien persuadido por el diablo incurriera en el vicio o crimen sacrílego, poniendo violentamente las manos en un clérigo o monje,sea anatematizado»(Decretum aureum Domini Gratiani, XVII, 4).

            La mayoría de los editores modernos del Quijote, atribuye la cita del canon latino de excomunión,al Bachiller. El texto tal como aparece aquí, corresponde a la edición princeps que literalmente pone en boca de Don Quijote la cita del decreto tridentino.

            El texto corregido podría quedar así: «Olvidábaseme de decir que advierta vuestra merced que queda descomulgado por haber puesto las manos violentamente en cosa sagrada, iuxta illud, «Si quis suadente diabolo», etcétera. No entiendo ese latín, respondió don Quijote, «aunque sé bien que no puse las manos, sino este lanzón» etc.

            De cualquier forma el texto sigue teniendo la misma ambigua ironía que el anterior:

            Don Quijote afirma no haber puesto las manos sobre él, sino el lanzón, y se justifica apoyándose en la ignorancia de quienes eran los atacados, «quanto más que yo no pensé que ofendía á sacerdotes, ni á cosas de la Iglesia, á quien respeto y adoro, como católico y fiel christiano que soy»confesión expresa de católico cristiano no exenta tampoco de ironía, en la que se cumple el dicho latino:” Excusatio non petita, acusatio manifesta”: La excusa no pedida es una acusación manifiesta.

            El  suceso acaba con este juicio sobre el estado clerical: comieron, merendáron,y cenáron á un mesmo punto, satisfaciendo sus estómagos con más de una fiambrera que los señores clérigos del difunto ( que pocas veces se dexan mal pasar) en la acémila de su repuesto traían.

   DON QUIJOTE ENJAULADO.

5.- JUICIO DEL CURA DEL LUGAR  Y DEL CANÓNIGO DE TOLEDO , SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA.

 TEXTO.

            En esto volvió el Cura el rostro y vió que á sus espaldas venían hasta seis, ó siete hombres de á caballo,..de los quales fueron presto alcanzados, porque caminaban no con la flema y reposo de los bueyes, sino como quien iba sobre mulas de Canónigos y con deseo de llegar presto á sestear á la venta que menos de una legua de allí se parecía.          

            Llegáron los diligentes á los perezosos y saludáronse cortésmente, y uno de los que venían, que, en resolución, era Canónigo de Toledo y señor de los demas que le acompañaban, viendo la concertada procesión del carro, quadrilleros, Sancho, Rocinante, Cura y Barbero, y mas á Don Quixote enjaulado, y aprisionado, no pudo dexar de preguntar que significaba llevar aquel hombre de aquella manera: aunque ya se había dado á entender, viendo las insignias de los quadrilleros, que debía de ser algun facinoroso salteador ó otro delinquente cuyo castigo tocase á la Santa Hermandad. Uno de los quadrilleros, á quien fué hecha la pregunta, respondió ansí:..señor, lo que significa ir este caballero desta manera dígalo él, porque nosotros no lo sabemos.

            Oyó Don Quixote la plática y dixo: ¿por dicha vuestras mercedes, señores caballeros, son versados y peritos en esto de la caballería andante? porque si lo son, comunicaré con ellos mis desgracias, y si no, no hay para que me canse en decillas: y á este tiempo habían llegado el Cura y el Barbero, viendo que los caminantes estaban en pláticas con Don Quixote de la Mancha, para responder de modo, que no fuesedescubierto su artificio.

            El Canónigo, á lo que Don Quixote dixo, respondió: en verdad, hermano, que sé más de libros de caballerías que de las súmulas de Villalpando: ansí que, si no está en mas que en esto, seguramente podéis comunicar conmigo lo que quisiéredes.

            Á la mano de Dios, replicó Don Quixote: pues así es, quiero, señor caballero, que sepades que yo voy encantado en esta jaula por envidia y fraude de malos encantadores, que la virtud mas es perseguida de los malos que amada de

los buenos…

            Dice verdad el Señor Don Quixote de la Mancha, dixo a esta sazon el Cura él va encantado en esta carreta, no por sus culpas y pecados, sino por la mala intención de aquellos á quien la virtud enfada y la valentía enoja…

            Quando el Canónigo oyó hablar al preso y al libre en semejante estilo, estuvo por hacerse la cruz de admirado. admirado...

            En esto Sancho Panza, que se habia acercado á oir la plática, para adobarlo todo , dixo: ahora, señores, quiéranme bien ó quiéranme mal por lo que dixere, el caso de ello es que así va encantado mi señor Don Quixote como mi madre...

            Y volviéndose á mirar al Cura, prosiguió diciendo: á señor Cura, señor Cura ¿pensaba vuestra merced que no le conozco? ¿y pensaba que yo no calo y adivino, adonde se encaminan estos nuevos encantamientos? que sepa que le conozco por mas que encubra su rostro, y sepa que le entiendo por mas que disimule sus embustes. En fin donde reyna la envidia, no puede vivir la virtud, ni adonde hay escaseza hay liberalidad. Mal haya el diablo, que si por su Reverencia no fuera, esta fuera la hora que mi señor estuviera casado con la Infanta Micomicona, y yo fuera Conde por lo ménos…

            Todo esto que he dicho , señor Cura, no es más de por encarecer á su Paternidad haga conciencia del mal tratamiento que á mi señor le hace, y mire bien no le pida Dios en la otra vida esta prisión de mi amo, y se le haga cargo de todos aquellos socorros y bienes que mi señor Don Quixote dexa de hacer en este tiempo que está preso.

            Adóbame esos candiles, dixo á este punto el Barbero ¿ tambien vos, Sancho,

sois, de la cofradía de vuestro amo? vive el Señor, que voy viendo que le habeis de hacer compañia en la jaula, y que habeis de quedar encantado como él por lo que os toca de su humor y de su caballería. En mal punto os empreñastes de sus promesas…

            Yo no estoy preñado de nadie , respondió Sancho, ni soy hombre que me dexaría empreñar del Rey que fuese, y aunque pobre, soy christiano viejo, y no debo nada á nadie, y si Insulas deseo, otros desean cosas peores, y cada uno es hijo de sus obras, y debaxo de ser hombre, puedo venir a ser Papa, quanto más Gobernador de una Insula…Vuestra merced mire como habla , señor Barbero, que no es todo hacer barbas, y algo va de Pedro á Pedro.…y en esto del encanto de mi amo, Dios sabe la verdad, y quédese aquí, porque es peor menearlo».( Cap. 47. Part. I ).

 COMENTARIO.

             En este capítulo ha entrado en escena el Canónigo de Toledo , el cual va a ser protagonista del duelo verbal  mantenido con D. Quijote, en el cual éste se va a esforzar por demostrar que los Libros de Caballería son buenos, útiles por los grandes y positivos frutos  morales que su lectura producen, él dice que es el prototipo de este valor, pero sobre todo lo que D. Quijote defiende es que estos libros cuentan historias verdaderas; el Canónigo por el contrario lo que intenta es demostrar la falsedad de esos libros, esta pugna va a dar lugar a Cervantes para abordar el tema de la verdad en general. Lo veremos en su momento. Ya desde ahora podemos decir que la elección por partes  de Cervantes a dos eclesiásticos nos muestra, al menos, quienes son los representantes del saber en el siglo.

            Ahora nos centramos en el comentario al texto anterior.

            Con no poca ironía son presentados los caminantes que iban presurosos y diligentes a sestear, montados sobre «mulas de canónigos», mientras los perezosos van en «concertada procesión del carro».

            Uno de los que venían era canónigo de Toledo. Debía de ser un gran señor, perteneciente al alto clero, con una buena renta pues el Arzobispado de Toledo y su cabildo era el más rico de España con más de 250.000 ducados anuales de renta.

            Se inicia una conversación a tres , que abre Don Quijote preguntado por lo único que le daría motivo a romper su silencio: si eran versados sobre la andante caballería, las respuesta del canónigo prepara lo que será una larga discusión entre Don Quijote y el canónigo sobre la naturaleza de los libros de caballería: Para indicar su conocimiento sobre esos libros dice; que sé más de libros de caballerías que de las súmulas de Villalpando:   Se refiere a la Summa Summularum (1557) de Gaspar Cardillo de Villalpando, catedrático de Artes de Alcalá y filósofo aristotélico antiescolástico.

            El cura interviene para corroborar cómo Don Quijote no va así por sus culpas y pecados sino por obra de la envidia de los malos.

            No deja de ser tentador ver en todo este texto una parodia de la conducción de Cristo cargado con la cruz, conducido por unos sayones, cuadrilleros, en concertada procesión, por un pecado que no ha cometido, inocente, a cuyo encuentro unas mujeres salen para consolarlo, de modo que cuando el canónigo oyó al preso y al cura «estuvo por hacerse la cruz».

            Sancho presente en la conversación del canónigo y el cura, no puede callarse ante la farsa que esta viendo representar a su ojos y se dirige al cura hablándole con dureza que hemos visto en el texto y termina por cargarle con la responsabilidad ante Dios: «No le pida Dios en la otra vida esta prisión de mi amo» y por las buenas acciones que su amopodría estar haciendo de no ir encerrado.

            El barbero con una expresión de sorpresa le dice: «¡Prepárame esos candiles, que estoy aoscuras» juzgando que Sancho está tan loco como su amo.

            Sancho se defiende y termina diciéndole que él no tiene por que tenerse en menos que el barbero, y que puede llegar hasta ser Papa.

            Sancho se ve que sabe que para ser Papa, la única condición indispensable es estar bautizado, y él es «cristiano viejo

.           Termina el capítulo hablando el canónigo, después de haber sido informado por el cura delmal de Don Quijote, hablando de lo perjudiciales que son en la República estos que llaman librosde caballerías, hasta el punto «que él de todos los que ha comenzado a leer ninguno llegó a terminar

 6.-CERVANTES  HABLANDO POR BOCA DEL CANÓNIGO Y EL CURA SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA Y OTROS ESCRITOS.

TEXTO.

             «Así es como vuestra merced dice, señor Canónigo dixo el Cura y por esta causa son mas dignos de reprehension los que hasta aqui han compuesto semejantes libros, sin tener advertencia á ningun buen discurso ni al arte y reglas por donde pudieran guiarse y hacerse famosos en prosa,como lo son en verso los dos príncipes de la poesia griega y latina.

            Yo, a lo ménos replicó el Canónigo he tenido cierta tentación de hacer un libro de caballerías, guardando en él todos los puntos que he significado: y si he de confesar la verdad, tengo escritas mas de cien hojas, y para hacer la experiencia de si correspondían á mi estimación, las he comunicado con hombres apasionados desta leyenda ,dotos y discretos, y con otros ignorantes, …

            Pero, con todo esto, no he proseguido adelante, así por parecerme que hago cosa agena de mi profesión como por ver que es mas el número de los simples que de los prudentes…, pero lo que mas me le quitó de las manos y aun del pensamiento de acabarle fué un argumento que hice conmigo mesmo, sacado de las comedias que ahora se representan, diciendo: si estas que ahora se usan, así las imaginadas como las de historia , todas ó las mas son conocidos disparates y cosas que no llevan pies ni cabeza, y con todo eso el vulgo las oye con gusto, y las tiene y las aprueba por buenas, estando tan lejos de serlo, y los autores que las componen, y los actores que las representan dicen que así han de ser, porque así las quiere el vulgo, y no de otra manera, y que las que llevan traza y siguen la fábula como el arte pide, no sirven sino para quatro discretos que las entienden, y todos los demas se quedan ayunos de entender su artificio, y que á ellos les está mejor ganar de comer con los muchos, que no opinion con los pocos , deste modo vendrá á ser mi libro , al cabo de haberme quemado las cejas porguardar los preceptos referidos , y vendré á ser el sastre del cantillo…

            .En materia ha tocado vuestra merced, señor Canónigo dixo á esta sazón el Cura, que ha despertado en mí un antiguo rancor que tengo con las comedias que agora se usan, tal que iguala al que tengo con los libros de caballerías; porque habiendo de ser la comedia, segun le parece á Tulio, espejo de la vida humana, ejemplo de las costumbres y imagen de la verdad , las que ahora se representan son espejos de disparates,ejemplos de necedades é imágenes de lascivia….

            Y es lo malo que hay ignorantes que digan que esto es lo perfecto y que lo demas es buscar gullurías. Pues ¿qué, si venimos á las comediasdivinas ? ¡Que de milagros falsos fingen en ellas, que de cosas apócrifas y mal entendidas,atribuyendo á un santo los milagros de otro! y aun en las humanas se atreven á hacer milagros,sin mas respeto ni consideración que parecerles que allí estará bien el tal milagro y apariencia ,como ellos llaman , para que gente ignorante se admire y venga á la comedia: que todo esto es en perjuicio de la verdad y en menoscabo de las historias,..y no tienen la culpa desto los poetas que las componen, porque algunos hay dellos que conocen muy bien en lo que yerran, y saben extremadamente lo que deben hacer; pero como las comedias se han hecho mercadería vendible, dicen, y dicen verdad, que los representantes no se las comprarían si no fuesen de aquel jaez, y así el poeta procura acomodarse con lo que el representante, que le ha de pagar su obra le pide…».( Cap. 48. Part. I ).

 TEATRO DE COMEDIAS DE ALMAGRO. CASTILLA LA MANCHA. ESPAÑA.

COMENTARIO.

            El canónigo comienza por confesar la tentación que ha tenido de escribir un libro de caballerías algo de lo que desistió por dos razones  explicitadas en el texto.

            La segunda «por ver que es mas el número de los simples que de los prudentes…» la frasenos trae a la memoria el dicho bíblico: «el número de tontos es infinito». (Eclesiastés 1,15) esta segunda razón le ha llevado a tomar conciencia de una tercera, haciéndo que extienda su juicio no sólo a los libros de caballería sino también a la comedia, basándose en un «argumento que hice conmigo mesmo,sacado de las comedias que ahora se representan, diciendo: si estas que ahora se usan, así las imaginadas como las de historia , todas ó las mas son conocidos disparates y cosas que no llevan pies ni cabeza, y con todo eso el vulgo las oye con gusto, y las tiene y las aprueba por buenas, estando tan lejos de serlo, y los autores que las componen, y los actores que las representan dicen que así han de ser, porque así las quiere el vulgo, y no de otra manera».

            El canónigo se está refiriendo con la frase: «comedias que ahora se representan» a la«comedia nueva» nombrando sólo dos de los subgéneros de esta comedia nueva , las de enredo que el denomina imaginadas como las de historia. La comedia nueva tenía otros subgéneros como hagiográfico referido a vidas y milagros de santos, otras de carácter estríctamente bíblico o religioso, a las que luego hará referencia el cura.

            El prototipo de esta comedia sería Lope de Vega, quien en su Arte nuevo de hacer comedias,cae según Cervantes, en algunos de los defectos que el canónigo y el cura mencionan en su crítica.

            En el texto que hemos seleccionado se hace más bien crítica de todos aquellos aspectos que  miran más a buscar el aplauso del público ignorante que a componer obras que se atengan a las reglas clásicas, expresadas, por ejemplo en la Poética y Retórica de Aristóteles.

            Relacionada con la anterior, está la crítica del cura cuando afirma: «pero como las comedias se han hecho mercadería vendible, dicen, y dicen verdad, que los representantes no se las comprarían si no fuesen de aquel jaez, y así el poeta procura acomodarse con lo que el representante, que le ha de pagar su obra le pide…».

            Lope de Vega introdujo en el teatro español un nuevo modo de hacer comedias. Las novedades introducidas por él rompían muchos de los esquemas admitidos como clásicos, así mezclaba lo trágico y lo cómico sirviéndose de distintos tipos de versos acomodados al tema que está representando.

            Hace que el tema sea central en su teatro, dominando éste sobre la acción. Sus temas preferidos son el amor, la fe, la honra, el honor, temas que enganchan y mueven a toda la gente.

            Por otro lado, rompe las tres unidades fundadas en la Poética y Retórica arsitotélicas: la unidad de acción, no siendo infrecuente la narración de varias historias a la vez, una protagonizada por nobles y otras por sirvientes y plebeyos.

            Tampoco acata la unidad de tiempo, hay comedias que pueden narrar la vida entera de una persona haciendo coincidir el paso del tiempo con los entreactos.

            Con relación al lugar no lo tiene en cuenta en absoluto.

            Varias de estas novedades son reprochadas en el capítulo por los dos interlocutores, el cura y el canónigo, aunque Cervantes llegue a referirse a Lope en el mismo. llamándolo «felicísimo ingenio destos reinos», se ve que le reprocha algunas de estas novedades, por cierto menos, que las que el mismo Lope se hace asimismo en su obra antes citada.

 VICTORIA DE DAVID SOBRE GOLIAT.

7.- DEFINITIVA Y FINAL DE LA BATALLA DIALÉCTICA ENTRE EL CANÓNIGO Y DON QUIJOTE SOBRE LOS LIBROS DE CABALLERÍA.

TEXTO.

             Sancho rogó al Cura que permitiese que su señor saliese por un rato de la jaula, porque si no le dexaban salir, no iría tan limpia aquella prision como requiria la decencia de un tal caballero como su amo.

            Entendióle el Cura y dixo que de muy buena gana haría lo que le pedía, si no temiera que en viéndose su señor en libertad había de hacer de las suyas y irse donde jamas gentes le viesen.Yo le fío de la fuga, respondió Sancho.Y yo y todo, dixo el Canónigo, y mas si él me da la palabra como caballero de no apartarse de nosotros hasta que sea nuestra voluntad.

            Sí doy, respondió Don Quixote, … debaxo de su buena palabra le desejauláron, de que él se alegró infinito, y en grande manera de verse fuera de la jaula: y lo primero que hizo fué, estirarse todo el cuerpo y luego se fué donde estaba Rocinante y dándole dos palmadas en las ancas, dixo: aun espero en Dios y en su Bendita Madre, flor y espejo de los caballos, que presto nos hemos de ver los dos qual deseamos, tú con tu señor acuéstas, y yo encima de ti, exercitando el oficio para que Dios me echó al mundo…

            Mirábalo el Canónigo, y admirábase de ver la extrañeza de su grande locura y de que en quanto hablaba y respondía mostraba tener bonísimo entendimiento y asímovido de compasion…le dixo:…

            Ea, señor Don Quixote, duélase de sí mismo y redúzgase al gremio de la discreción, y sepa usar de la mucha que el Cielo fué servido de darle, empleando el felicísimo talento de su ingenio en otra lectura que redunde en aprovechamiento de su conciencia, y en aumento de su honra: y si todavía llevado de su natural inclinación quisiere leer libros de hazañas, y de caballerías, lea en la Sacra Escritura el de los Jueces, que allí hallará verdades grandiosas, y hechos verdaderos como valientes...

            Esta si será letura digna de vuestra merced, señor Don Quixote mio, de la qual saldrá erudito en la historia, enamorado de la virtud, enseñado en la bondad,mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad. Y todo esto para honra de Dios, y provecho suyo, y fama de la Mancha do según he sabido trae vuestra merced su principio y origen…».

    LA RÉPLICA DE DON QUIJOTE AL CANÓNIGO.       

«Bueno está eso, respondió Don Quixote: los libros que están impresos con licencia de los Reyes, y con aprobación de aquellos á quien se remitieron, y que con gusto general son leidos y celebrados de los grandes y de los chicos, de los pobres y de los ricos, de los letrados é ignorantes, de los plebeyos y caballeros , finalmente, de todo género de personas de qualquier estado y condicion que sean, ¿habían de ser mentira, y mas llevando tanta apariencia de verdad, pues nos cuentan el padre, la madre, la patria, los parientes, la edad, el lugar y las hazañas, punto por punto y dia por dia, que el tal caballero hizo, ó caballeros hicieron? Calle vuestra merced, no diga tal blasfemia, y créame que le aconsejo en esto lo que debe de hacer como discreto, sino léalos y verá el gusto que recibe de su leyenda.

            Si no dígame ¿hay mayor contento que ver, como si dixésemos, aquí ahora se muestra delante de nosotros un gran lago de pez hirviendo á borbollones…y que del medio del lago sale una voz tristísima, que dice: tu caballero…arrójate en mitad de su negro y encendido licor...y aun sin despojarse de la pesadumbre de sus fuertes armas, encomendándose á Dios, y á su Señora, se arroja en mitad del bullente lago, y quando menos se cata, ni sabe donde ha de parar, se halla entre unos floridos campos, con quien los Elíseos no tienen que ver ninguna cosa?…

            Y vuestra merced créame y, como otra vez le he dicho, lea estos libros, y verá cómo le destierran la melancolía que tuviere y le mejoran la condición, si acaso la tiene mala. De mí sé decir que despues que soy caballero andante soy valiente, comedido, liberal, bien criado, generoso, cortes, atrevido, blando, paciente, sufridor de trabajos, de prisiones, de encantos ; y aunque ha tan poco que me vi encerrado en una jaula como loco, pienso, por el valor de mi brazo, favoreciéndome el Cielo, y no me siendo contraria la fortuna, en pocos días verme Rey de algun Reyno, adonde pueda mostrar el agradecimiento y liberalidad que mi pecho encierra: que mia fe, señor, el pobre está inhabilitado de poder mostrar la virtud de liberalidad con ninguno, aunque en sumo grado la posea, y el agradecimiento que solo consiste en el deseo es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras .

             Por esto querría que la fortuna me ofreciese presto alguna ocasión donde me hiciese Emperador, por mostrar mi pecho haciendo bien á mis amigos, especialmente á este pobre de Sancho Panza, mi escudero, que es el mejor hombre del mundo, y querria darle un Condado que le tengo muchos días ha prometido: sino que temo que no ha de tener habilidad para gobernar su estado.

            Trabaje vuestra merced, señor Don Quixote, en darme ese condado tan prometido de vuestra merced como de mí esperado, que yo le prometo que no me falte á mí habilidad para gobernarle..

            Eso, hermano Sancho, dixo el Canónigo…y así suele Dios ayudar al buen deseo del simple, como desfavorecer al malo del discreto. No sé esas filosofias, respondió Sancho Panza,mas solo sé, que tan pronto tuviese yo el Condado, como sabría regirle…acabóse y el Estado venga y á Dios y veámonos, como dixo un ciego a otro».( Caps. 49-50 .Part. I. )

 COMENTARIO.

               El canónigo le ha nombrado a Don Quijote un conjunto de lecturas,de vidas de personajes todas ellas profanas,de carácter histórico:Viriato, César, Anibal, Alejandro de Grecia, etc., y además le habla de la Sagrada Escritura especialmente del libro de los Jueces donde «hallará verdades grandiosas, y hechos verdaderos como valientes».     

¿ Se podría pensar que Cervantes está dando un mensaje subliminal de que las verdades de la Escritura son similares a las que cuentan los libros de caballería, que reciben su verdad, de la fe con la que son leídas y aceptadas ?

            Más bien habría que decir que está recogiendo una de las características de la espiritualidad común de la época: el aprecio por la lectura y contacto directo con la Sagrada Escritura.

            El canónigo, , nombra otros frutos, todos ellos de orden moral,que podría sacar de la lectura de los libros mencionados: «enamorado de la virtud, enseñado en la bondad, mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad».

            Don Quijote, que ha estado escuchando atentamente las razones del canónigo y que ha entendido que todas ellas iban encaminadas a demostrarle «que todos los libros de caballerías son falsos,mentirosos, dañadores , é inútiles para la República» ataca con una serie de razones en las que, sobre todo, se muestra el gran conocimiento que tiene de los libros de caballería, pero mezclando hechos caballerescos con sucesos históricos.

            Lo más interesante de la discusión entre Don Quijote y el Canónigo es que vuelve a estar en juego el concepto de verdad, pero en este caso el de la verdad de la historia, tomada en su sentido  estricto.

            Tanto el canónigo como Don Quijote parten de un mismo concepto de la historia, el concepto clásico de la misma inaugurado por Herodoto: llevar a cabo una labor de cronista, acerca de las causas de las Guerras Médicas, que enfrentaron a griegos y persas (medos). Todavía Heródoto no se distancia totalmente de los relatos tradicionales y encuentra una cierta verosimilitud en las leyendas sobre el origen de la Guerra de Troya, mezclando muchos otros relatos míticos con su labor historiográfica.

            Su Proemio reincide en la novedad abierta por Hesíodo al reivindicar su autoría delrelato: «Ésta es la exposición del resultado de las investigaciones de Heródoto de Halicarnaso para evitar que, con el tiempo , los hechos humanos queden en el olvido y que las notables y singulares empresas realizadas, respectivamente, por griegos bárbaros -y, en especial, el motivo desu mútuo enfrentamiento- queden sin realce».

            Don Quijote se esfuerza por demostrar que los Libros de Caballería son narraciones de hechos que sucedieron tal como son narrados en los mismos, estando dotados de verdad, y lo hace acudiendo a diversos argumentos:

– Están publicados con licencia real.

– Leídos con gusto por la masa social.

– Los hechos narrados tienen verosimilitud y se aportan en ellos detalles de su verdad: nombres depersonas, lugares, etc.

– Los frutos morales que produce su lectura son positivos tal como ha comprobado en sí mismo.

            El canónigo parte del mismo concepto de historia como narración de hechos ocurridos, de losque el narrador no hace sino una labor de cronista, pero afirma que los Libros de Caballería no pueden ser catalogados entre los libros históricos , alegando que los hechos narrados son inverosimiles, increíbles e infundamentados, siendo en consecuencia mentirosos y falsos.

            La diferente conclusión a la que llegan ambos no nace, pues, del concepto de historia, sino del distinto concepto de verdad de que parten. La verdad para Don Quijote es la conformidad de la cosa con el entendimiento: conformatio inter rem et intelectum, es pues un concepto idealista de la verdad.

            Para el canónigo la verdad es la conformidad inter intellectum et rem. Se trata de un concepto realista de la verdad. En el primer caso la visión que tiene el sujeto configura la realidad, en el segundo, la realidad es la que configura la visión del objeto.,         

Cervantes parte de este último concepto de verdad de ahí la locura de Don Quijote, que da vida y concede realidad a sus visiones de la realidad, que él mismo crea y configura.

            Esto no obsta a que Cervantes llame historia a determinadas narraciones que tienen apariencia de verdad, pues en ese caso serían verdaderas historias pero no historias verdaderas.

            Muchos varones sensatos reaccionaron contra los Libros de Caballerías. Luis Vives (lib. II, Decorruptis disciplinis), Alejo Vanegas (Ortografía, parte II, cap. III) Diego Gracián (prólogo de la traducciónde Jenofonte), Melchor Cano (lib. XI, De locis theologicis, cap.VI), Fray Luis de Granada(Símbolo de la Fe, Parte II, cap. XVII) y Benito Arias Montano (Rhetoric, lib. III, párrafo 43), entre otros sabios de menor nombre, , lamentándose alguno de ellos de que en España abundaba más esta peste que en otros reinos. El emperador don Carlos, en una ley del año 1543, mandaba a los virreyes,audiencias y gobernadores de Indias que no consintiesen imprimir, vender, tener ni llevar a sus distritos,proveyendo que ningún español ni indio los leyese en aquellos dominios (Recopilación de Leyes de Indias, lib. I, título XXIV, ley IV).

            Así termina esta batalla dialéctica entablada entre el Conónigo apoyado por el Cura del Lugar que también es licenciado por la Universidad de Sigüenza y Don Quijote. y Con ello:  LA CLASE CLERICAL DEL SIGLO XVI   EN  LA PRIMERA PARTE DEL QUIJOTE. Lo que augura una segunda parte sobre el mismo tema.

 QUIZÁS LE INTERESE DEL BLOG: El capituo III 

elcuradellugar

NOTA. elcuradellugar  es también el autor de los siguientes blogs:

2.-qujotediscipulowordpress.com

3.-sanchoamigowordpress.com

4.-bachillersansoncarrasco.wordpress.com

5.-elcaballerodelverdegaban.wordpress.com

PUEDE ACCEDER A ELLOS SIN NINGÚN TIPO DE REQUISITO PREVIO.

Anuncios