Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

LOS SIETE PECADOS CAPITALES QUE SE LLAMAN MORTALES EN EL QUIJOTE.

             El título del tema enuncia bien el contenido, lo primero identificamos  cuáles son esos siete pecados, pues la relación de los mismos tiene una larga historia en la ascética cristiana, hasta llegar a su síntesis y orden en los Catecismos y más en concreto en el Catecismo de Ripalda  que los  sintetiza y coloca en el suyo de esta forma:

            “Los pecados capitales que se llaman mortales son siete:

El primero, Soberbia.

El segundo, Avaricia.

El tercero, Lujuria.

El cuarto, Ira.

El quinto, Gula.

El sexto, Envidia.

El séptimo, Pereza.” 

            Estos siete pecados  son   de los que queremos ocuparnos  en el Quijote, lo haremos como en otras ocasiones , poniendo un texto y posteriormente u comentario, el texto se toma de un facsimil del original por lo que su ortografía es bastante distintade la actual.

            Dicho esto comenzamos.

 TEXTO PRIMERO: A MODO DE RESUMEN.

             “… así , ó Sancho, que nuestras obras no han de salir del límite que nos tiene la Religión christiana que profesamos.

            Hemos de matar en los gigantes á la soberbia, á la envidia en la generosidad y buen pecho, á la ira en el reposado continente y quietud del ánimo, á la gula y al sueño en el poco comer que comemos, y en el mucho velar que velamos, á la lujuria y lascivia en la lealtad que guardamos a las que hemos hecho señoras de nuestros pensamientos, á la pereza con andar por todas las partes del mundo buscando las ocasiones que nos puedan hacer y hagan sobre Christianos, famosos caballeros.

            Ves aquí , Sancho, los medios por donde se alcanzan los extremos de alabanzas, que consigo trae la buena fama...“(  Cap. VIII. Part. II ).

 COMENTARIO.

             El texto transcrito está integrado en un  capítulo con  referencia a varios temas de religiosos, invitamos al lector que lo lea completo si tiene a mano el texto del Quijote,  en esta ocasión lo  obviamos, en lo referente al tema  hace una enumeración casi completa de los 7  pecados capitales, falta la avaricia. Junto a eso hace una enumeración de virtudes contrarias a los pecados que bien puede entenderse como un programa laico de santidad.

 SEGUNDO :TEXTOS SOBRE LA SOBERBIA.

 Texto 1.

            Entre los pecados mayores que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento.( Cap. 58. Part. II ).

 COMENTARIO.

             El texto tiene poco que comentar, sólo que recoge la opinión dominante de que la soberbia es el mayor de los pecados, aunque a Cervantes le parezca mayor el del desagradecimiento a pesar de que dice en otro lugar que la ingratitud es  hija de la soberbia ( Cap. 51, Part I) pues el soberbio suele estar tan convencido de su valía que piensa que tiene poco que  agradecer, pues todo se  lo merece.

 Texto 2.

             “Caballero soy y caballero he de morir si place al Altísimo: unos van por el ancho campo de la ambición y la  soberbia; otros, por el de la adulación servil y baxa; otros, por el de la hipocresía engañosa, y, algunos, por el de la verdadera religión; pero yo, inclinado de mi estrella, voy por la angosta senda de la caballería andante por cuyo exercicio desprecio la hacienda, pero no la honra. (Cap 32.Part. II.).

 COMENTARIO.

          Este texto  está  incardinado en el capítulo en el que Don Quijote se encuentra con el Eclesiástico, que es el consejero de la casa de los Duques, el cual se ha burlado de Don Quijote y de sus creencias caballerescas , éste: «temblando de pies a cabeza, como azogado…» le contesta entre otras cosas , utilizando una especie de “argumentum ad hominem ”  le reprocha que se ha metido en una casa ajena a gobernar a sus dueños, cuando posiblemente lo que sabe, lo ha adquirido a través de una educación recibida a costa de un pupilage, o como fámulos que han estado en la universidad o en el propio estudio de su orden religiosa pagándoselos sirviendo como criado, para terminar dando a los nobles una educación que los convierte de pródigos en miserables.

            Cervantes  reprocha así  acremente la presencia de los eclesiásticos en las casas de los nobles, posiblemente reclamando otra clase de educación a quienes detentan el poder, nueva, más humanista y erasmiana.

TERCERO : TEXTOS SOBRE LA AVARICIA.

 Texto 1.-

             «¿Hay otra cosa que enmendar en esa leyenda, señor Bachiller? preguntó Don Quixote. Si debe de haber respondió él; pero ninguna debe de ser de la importancia de las ya referidas.

           ¿Y por ventura, dixo Don Quixote, ¿promete el autor segunda parte? Sí promete, respondió Sansón;…¿Y á que se atiene el autor? dixo Don Quixote…¿ Á que? respondió Sansón: en hallando que halle la historia , que él va buscando con extraordinarias diligencias, la dará luego á la estampa, llevado mas del interes que de darla se le sigue, que de otra alabanza alguna.

            A lo que dixo Sancho: ¿al dinero y al interes mira el autor? maravilla será que acierte, porque no hará sino harbar, harbar, como sastre en vísperas de páscuas, y las obras que se hacen apriesa nunca se acaban con la perfeción que requieren.”( Cap. 4: Part. II).

 COMENTARIO.

             Don Quijote pregunta al Bachiller, que le ha dicho que sus hazañas han  sido publicadas , dadas a la estampa,  si el autor tiene pensado escribir una segunda parte, el Bachiller le responde que sí, y que lo hará movido por el interés.

           Sancho considera que ese motivo hará que tal parte no sea buena: ” maravilla será que acierte, porque no hará sino harbar, harbar,  es decir, le ocurrirá lo que los sastres «por pascua», que debido a las prisas, harbar y harbar, hacen las prendas mal y con muchos defectos.

 Texto 2.

          Yo, señor Sansón,no pienso grangear fama de valiente, sino del mejor y más leal escudero que jamás sirvió á caballero andante: y si mi señor Don Quixote, obligado de mis muchos y buenos servicios, quisiere darme alguna Ínsula de las muchas que su merced dice que se ha de topar por ahí, recibiré mucha merced en ello, y quando no me la diere, nacido soy y no ha de vivir nadie en oto de otro, sino de Dios, y mas que tan bien , y aun quizá mejor sabrá el pan desgobernado que siendo Gobernador.

            ¿ Y sé yo por ventura, si en esos gobiernos me tiene aparejada el diablo alguna zancadilla, donde tropiece y caiga y me deshaga las muelas? Sancho nací, y Sancho pienso morir. Pero si con todo eso …me deparase el Cielo alguna Insula, ó otra cosa semejante no soy tan necio que lo desechase”( Cap. 4, Part. II ).

 COMENTARIO.

           Sancho expresa que no  va a vivir obsesionado porque su amo le dé la Ínsula prometida, mostrando así su despego, virtud contraria al pecado de avaricia; plo que verdaderamente le obsesiona es vivir al «oto», al cobijo, de Dios, porque sólo Dios es el bien absoluto y las demás cosas, quien sabe si pueden ser una fuente de trampas tendidas por el diablo. Ahora, que si el Cielo le deparase una Ínsula que gobernar, no es tan necio como para rechazarla.

            Hay en toda esta reflexión de Sancho una actitud bien equilibrada por la que considerando el mayor bien el logro de la vida eterna  no por eso va a despreciar la vida presente y las cosas que de Dios, en ella procedan:  si me deparase el Cielo alguna Insula.

 CUARTO : TEXTOS SOBRE LA LUJURIA.

 1.- Texto.

          “Apenas le oi decir esto, quando, movido de mi aficcion, aunque su determinación no fuera tan buena la aprobara yo..por ver quan buena ocasión y coyuntura se me ofrecia de volver á ver á mi Luscinda…y quando él me vino á decir esto, segun despues se supo, habia gozado á la labradora con título de esposo…

            Sucedió pues, que como el amor en los mozos la mayor parte no lo es, sino apetito, el qual como tiene por útimo fin el deleyte, en llegando á alcanzarle se acaba, porque no puede pasar adelante del término que le puso la naturaleza, el qual término no le puso á lo que es verdadero amor: quiero decir, que así como Don Fernando gozó á la labradora, se le aplacaron sus deseos, y se resfriaron sus ahincos, y si primero fingía quererse ausentar por remediarlos, ahora de veras procuraba irse , para no ponerlos en execución.”( Cap. 24. Part. I ):

 COMENTARIO.

           La amada de Fernando era una labradora dotada de belleza y virtudes.

Vasalla de su padre. Esta condición no iba con lo socialmente correcto por lo que Cardenio se vio en la precisión, sabiéndolo Fernando, de comunicárselo a su padre, el Duque: «en ley de buen criado».

–           Aunque el autor cuenta que Fernando la quería bien, dice posteriormente que su amor no era amor sino más bien instinto de mozo enamoradizo que busca satisfacer el instinto.Y que una vez satisfecho, desaparece en contra de lo que ocurre con el verdadero amor, pues «El amor no pasa nunca». (cf. 1ª Corintios, 13,1-12).

            El instinto lujurioso  llevóle a poseer a la labradora que dada su honestidad no se dejó poseer sino a condición de esposa, es decir «bajo palabra» de matrimonio.

            De esta forma Fernando y la labradora, llamada Dorotea,  quedaron ligados en matrimonio sacramental.

            Fernando quiere poner tierra por medio entre él y la labradora y se marcha con Cardenio a la casa de éste, allí  , Don Fernando conoció a Luscinda de cuyo amor y propósito de matrimonio Cardenio le dio parte . En conociéndola Don Fernando enmudeció, «perdió el sentido, quedó absorto, y finalmente se enamoró de ella».

 2.-Texto.

             “Esta carta recibió Anselmo, y entendió por ella que Lotario habia ya comenzado laempresa…respondió á Camila de palabra, que no hiciese mudamiento de su casa en modo ninguno, porque él volveria con mucha brevedad. Admirada quedó Camila de la respuesta de Anselmo, que la puso en mas confusion que primero, porque ni se atrevia á estar en su casa, ni ménos irse á las de sus padres, porque en la quedada corria peligro su honestidad, y en la ida iba contra el mandamiento de su esposopero fiada en su bondad, se fió en Dios y en su buen pensamiento…

            Con estos pensamientos más honrados que acertados… estuvo otro dia escuchando á Lotario, el qual cargó la mano de manera, que comenzó á titubear la firmeza de Camilla…y así acometió á su presunción con las alabanzas de su hermosura, porque no hay cosa que mas presto rinda y allane las encastilladas torres de la vanidad de las hermosas, que la mesma vanidad puestas en las lenguas de la adulación.

            En efecto él con toda diligencia minó la roca de su entereza con tales pertrechos, que aunque Camila fuera toda de bronce, viniera al suelo…

            Rindióse Camila, Camila se rindió… Exemplo claro que nos muestra, que solo se vence la pasión amorosa con huilla, y que nadie se ha de poner á brazos con tan poderoso enemigo, porque es menester fuerzas divinas para vencer las suyas humanas…» ( Cap. 34. Part. I. )

 COMENTARIO.

           En el texto Cervantes dibuja los sentimientos y condición de la mujer emitiendo un juicio del por qué «Camila rindióse, Camila se rindió…».

            Ha comenzado por subrayar la perplejidad de la respuesta de su marido a la carta que le envió, determinando quedarse en casa ante la disyuntiva de perder la honra o desobedecer a su marido: la obediencia al marido es un precepto del Señor, transmitido por san Pablo: «mujeres sed sumisas a vuestros maridos, el marido es cabeza de la mujer como Cristo es cabeza de la Iglesia» (Efesios 5, 22-23).

            Y así «fiada en su bondad, se fió en Dios y en su buen pensamiento»

            Lotario atacó su presunción y la confianza en si misma. Y la atacó adulando su belleza, arma que según Cervantes unida al pecado de vanidad en el que viven encastilladas las mujeres hermosas, produjo su fruto, según se ve, casi de forma necesaria.

            El narrador ha dicho como si fuera un padre espiritual «que solo se vence la pasión amorosa con huilla», . alejándose del peligro, porque el que ama el peligro en él perecerá «Al que es terco, al fin le irá mal, y el que ama el peligro en él perecerá» (cf. Eclesiastico 3,26).

            Cervantes ha venido expresando a través de toda la novela la condición de las mujeres que en el texto que ahora comentamos nos da condensadas.

            Ya hemos escuchado como se nos ha dicho que la mujer es «animal incompleto», quebradiza como cristal, armiño con el que hay que tener un comportamiento contrario al que se tiene con este animal, es decir, quitarle todos los tropiezos, finalmente la única forma que tiene la mujer de vencer los ataques a su honestidad es huir apenas comiencen tales ataques pues de otra forma necesariamente terminará por rendirse.

            Todo lo ha sintetizado en las siguientes palabras: «porque es menester fuerzas divinas para vencer las suyas humanas…» que podrían entenderse como un eco de las de Jesús, dichas en otro contexto.(Mt 19,11) «Lo que no es posible para el hombre es posible para Dios».

QUINTO. TEXTO  SOBRE LA IRA.

            Sancho, que á todo estaba presente, dixo, meneando la cabeza á una parte y á otra: ay, señor, señor, y como hay mas mal en el aldegüela que se suena , con perdon sea dicho de las tocadas honradas.

            ¿ Que mal puede haber en ninguna aldea, ni en todas las ciudades del mundo que pueda sonarse en menoscabo mio, villano?

            Si vuestra merced se enoja, respondió Sancho, yo callaré y dexaré de decir lo que soy obligado como buen escudero y como debe un buen criado decir á su  señor.

            Di lo que quisieres replicó Don Quixote, como tus palabras no se encaminen á ponerme miedo: que si tú le tienes, haces como quien eres, y si yo no le tengo, hago como quien soy.

            No es eso, ¡pecador fuí yo á Dios! respondió Sancho, sino que yo tengo por cierto y por averiguado que esta señora que se dice ser Reyna del gran Reyno Micomicón no lo es mas que mi madre, porque á ser lo que ella dice no se anduviera hocicando con alguno de los que están en la rueda , á vuelta de cabeza y á cada traspuesta

            ¡Ó Válame Dios, y quan grande que fué el enojo, que recibió Don Quixote, oyendo las descompuestas palabras de su escudero…Vete de mi presencia, monstruo de naturaleza, depositario de mentiras, almario de embustes, silo de bellaquerías, inventor de maldades, publicador de sandeces, enemigo del decoro que se debe á las reales personas, vete, no parezcas delante de mí, so pena de mi ira…

            Pero la discreta Dorotea, que tan entendido tenia ya el humor de Don Quixote, dixo para templarle la ira: no os despecheis , señor Caballero de la Triste Figura, de las sandeces que vuestro buen escudero ha dicho, porque quiza no las debe de decir sin ocasion, ni de su buen entendimiento y cristiana conciencia se puede sospechar que levante testimonio á nadie: y así se ha de creer, sin poner duda en ello, que como en este castillo, segun vos, señor caballero, decis, todas las cosas van y suceden por modo de encantamento, podría ser, digo, que Sancho hubiese visto por esta diabólica via lo que él dice que vió tan en ofensa de mi honestidad.

            Por el omnipotente Dios juro dixo á esta sazon Don Quixote que la vuestra grandeza ha dado en el punto, y que alguna mala visión se le puso delante á este pecador de Sancho, que le hizo ver lo que fuera imposible verse de otro modo que por el de encantos no fuera: que sé yo bien de la bondad é inocencia deste  desdichado que no sabe levantar testimonios á nadie.

            Asi es y así será, dixo D. Fernando, por lo qual debe vuestra merced, señor Don Quixote, perdonalle, y reducille al gremio de su gracia, sicut erat in principio…

            Don Quixote respondió, que él le perdonaba, y el Cura fué por Sancho, el qual vino muy humilde, y hincándose de rodillas pidió la mano á su amo, y él se la dió, y despues de habérsela dexado besar, le echó la bendición…».

 COMENTARIO.

           Sancho se siente obligado moralmente a advertir sobre lo que ha visto, sintiéndose: «pecador ante Dios». En concreto dice que Dorotea anda hocicándose, es decir besándose, con uno que está en el corro.

            Don Quijote   se encendió en ira  y bajo su impulso llenó de improperios a Sancho, trato que nunca había dado a su escudero, esta ira  tiene matices religiosos pues recuerda a la ira del Rey que dirá a los de su izquierda « id malditos», y todavía más en concreto recuerda la ira del rey porque el escudero se ha desaforado y perdido el fuero que lo protegía.

            Dorotea sale en defensa de Sancho diciendo que no cabe que éste calumnie a nadie, Don Quijote va corroborrar las palabras de Dorotea referidas a Sancho: «que sé yo bien de la bondad é inocencia deste desdichado que no sabe levantar testimonios á nadie».

            Y Don Fernando pide que le perdone alzando el castigo de la ira del rey que lo ha lanzado de su lado reduciéndolo al gremio de su gracia, esta era la formula que se empleaba por parte de la inquisición para incorporar a la Iglesia a los renegados (cf. Nºs 66 y 68) por lo que la situación   se  sigue acentuando cómicamente.

 SEXTO : TEXTOS SOBRE LA GULA.

 1.- Texto.

         Consolado, pues, y pacífico Camacho y los de su mesnada , todos los de la de Basilio se sosegaron, y el rico Camacho, por mostrar que no sentía la burla ni la estimaba en nada, quiso que las fiestas pasasen adelante como si realmente se desposara; pero no quisieron asistir á ellas Basilio ni su esposa ni secuaces: y así, se fuéron á la aldea de Basilio, que tambien los pobres virtuosos y discretos tienen quien los siga, honre y ampare como los ricos tienen quien los lisonjee y acompañe.

            Lleváronse consigo á Don Quixote, estimándole por hombre de valor y depelo en pecho. Á solo Sancho se le escureció el alma, por verse imposibilitado de aguardar la espléndida comida y fiestas de Camacho, que duraron hasta la noche; y así asendereado y triste, siguió á su señor, que con la quadrilla de Basilio iba, y así se dejó atrás las ollas de Egipto, aunque las llevaba en el alma, cuya ya casi consumida y acabada espuma, que en el caldero llevaba, le representaba la gloria y la abundancia del bien que perdia: y asi congojado y pensativo, aunque sin hambre, sin apearse del rucio, siguió las huellas de Rocinante».( Cap. 21. Part. II).

 COMENTARIO.

             El autor del  Quijote de Avellaneda dibujò un perfil  de Sancho en el que éste aparecía como grosero, glotón y sucio, algo que Cervantes tuvo muy en cuenta en esta segunda parte del Quijote, presentando un Sancho bien distinto al de la primera ,discreto, con un gran sentido común etc. a pesar de eso, a veces y especialmente en los capítulos referidos a las Bodas de Camacho, Sancho tiene un tufillo de glotón y poco continentecomo en este texto en que se dice expresamente : y asi congojado y pensativo, aunque sin hambre, sin apearse del rucio, siguió las huellas de Rocinante».

            En el capitulo anterior también  ya dijo con relación a este asunto: Sancho despertó,en fin, soñoliento y perezoso, y volviendo el rostro á todas partes dixo: de la parte desta enramada, si no me engaño, sale un tufo y olor harto mas de torreznos asados que de juncos y tomillo: bodas que por tales olores comienzan, para mi santiguada que deben de ser abundantes y generosas.

            Acaba, glotón, dixo Don Quixote, ven irémos á ver estos desposorios, por ver lo que hace el desdeñado Basilio.

 2.-Texto.

            En lo que toca á como has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es, que seas limpio, y que te cortes las uñas, sin dexarlas crecer como algunos hacen, á quien suignorancia les ha dado á entender, que las uñas largas les hermosean las manos, como si aquel excremento, y añadidura que se dejan de cortar, fuese uña, siendo ántes garras de cernícalo lagartijero: puerco y extraordinario abuso.

            No andes, Sancho, desceñido y floxo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimodesmazalado, si ya la descompostura y floxedad no cae debaxo de socarronería, como se juzgó en la de Julio César…

            No comas ajos, ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería: anda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas á ti mismo, que toda afectación es mala.

            Come poco, y cena mas poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.

            Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.

            Ten cuenta, Sancho, de no mascar á dos carrillos ni de erutar delante de nadie…( Cap. 43. Part. II. ).

 COMENTARIO.

           El consejo: «que te cortes las uñas, sin dexarlas crecer como algunos hacen»,en su literalidad, muy relacionado con la urbanidad, pero algunos no han dejado de ver en él una alusión a los que desde sus cargos se dedican al robo, por tener las uñas muy largas.

            Otros ven en él una alusión a que el dejarse crecer las uñas era signo de nobleza e hidalguía, pues con las uñas largas, no podían dedicarse a trabajos y oficios manuales, indignos para un noble.

            Lo relacionado con la comida y la bebida es una invitación a no dejarse llevar de la glotenería.

SÉPTIMO : TEXTO SOBRE LA ENVIDIA.

          ¿Que todavía das, Sancho, dixo Don Quixote, en decir, en pensar, en creer y en porfiar que mi señora Dulcinea ahechaba trigo…siendo eso un menester y ejercicio que va desviado de todo lo que hacen y deben hacer las personas principales, que están constituidas y guardadas para otros ejercicios y entretenimientos, que muestran a tiro de ballesta su principalidad…? y desta manera debía de ser el de mi Señora, quando tú la viste sino que la envidia que algún mal encantador debe de tener á mis cosas, todas las que me han de dar gusto trueca y vuelve en diferentes figuras que ellas tienen;…

            ¡Ó envidia , raiz de infinitos males, y carcoma de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen un no sé que de deleyte consigo; pero el de la envidia no trae sino disgustos, rancores y rabias.

            Eso es lo que digo yo tambien, respondió Sancho...pues á fé de bueno, que no he dicho yo mal de ningún encantador, ni tengo tantos bienes que pueda ser envidiado…

 COMENTARIO.

           Camino del Toboso, donde Don Quijote desea antes de dar comienzo a sus aventuras, recibir la bendición de Dulcinea, caballero y escudero van mantener una interesantísima conversación cargada de alusiones religiosas; la primera es la que hace referencia al pecado de la envidia, ¡Ó envidia , raiz de infinitos males, y carcoma de las virtudes,  que era un lugar común en la época por la larga tradición de sentencias en su contra, algunas de las cuales Cervantes, sin duda conoce:

            Así como la polilla arruina la ropa, de la misma manera la envidia consume al hombre. (SanJuan Crisóstomo)

            La envidia es la fiera que arruina la confianza, disipa la concordia, destruye la justicia yengorda toda clase de males. (San Agustín).

            La envidia se traduce en grandes molestias corporales: palidez lívida, consunción, ojos hundidos, aspecto torvo y degenerado. (Luis Vives).

            Si hay algún hombre que sea bueno, es envidiado, y si es malo, es envidioso. Así que conel vicio nacional de la envidia , o la perseguimos o somos perseguidos. (Fray Antonio de Guevara).

            Si todo el mundo llevara escritas en la frente sus angustias, muchos que nos causan envidianos darían lástima. (Pietro Metastasio

      

 OCTAVO: TEXTO SOBRE LA PEREZA.

            Sea moderado tu sueño, que el que no madruga con el sol, no goza del día: y advierte, óSancho, que la diligencia es madre de la buena ventura, y la pereza su contraria, jamas llegó al término que pide un buen deseo.( Cap. 43. Part II 

 COMENTARIO.

             El corto texto se sitúa dentro los consejos que D. Quijote dio  a Sancho Panza antes de que el mismo fuese a la Insula que el Duque la había proporcionado. Estos consejos son interesantes pues en alguna medida nacen de lo que Cervantes pensaba acerca de la que era necesario en su tiempo para un buen gobierno.

 QUIZÁS TAMBIÉN LE INTERESE DEL BLOC: CAP. 45. DONDE SE ACABA DE ACLARAR SOBRE EL YELMO DE MAMBRINO.

 elcuradellugar.

Anuncios