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CAPITULO LIQUE TRATA DE LO QUE CONTÓ EL CABRERO Á TODOS LOS QUE LLEVABAN  Á DON QUIXOTE.

 1.-NÚMERO 83.

2.-LOCALIZACIÓN. Cap. 51.Parte I. Pág. 322. T.II

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

UN LABRADOR MUY HONRADO.

3.-TEXTO.

             «Tres leguas de este valle está una aldea,…en la qual había un labrador muy honrado, y tanto, que aunque es anexo al ser rico el ser honrado, mas lo era él por la virtud que tenía, que por la riqueza que alcanzaba; mas lo que le hacía mas dichoso, según él decía, era tener una hija de tan extremada hermosura, rara discreción, donayre y virtud, que el que la conocía, y la miraba, se admiraba de ver las extremadas partes con que el Cielo y la naturaleza la habianenriquecido..

            .Guardábala su padre, y guardábase ella, que no hay candados, guardas ni cerraduras que mejor guarden á la doncella, que las del recato propio. La riqueza del padre y la belleza de la hija, movieron á muchos…á que se la pidiesen…y entre los muchos , que tan buen deseo tenian fui yo uno, á quien dieron muchas y grandes esperanzas de buen suceso conocer que el padre conocía quien yo era, el ser natural del mismo pueblo, limpio en sangre, en edad floreciernte, en la haciendamuy rico, y en el ingenio no ménos acabado.

            Con todas estas mismas partes la pidio tambien otro, del mismo pueblo que fué causa de suspender y poner en balanza la voluntad del padre… y por salir de esta confusión, determinó decírselo á Leandra ( que asi se llama la rica, que en miseria nos tiene)…

            Llámase mi competidor Anselmo, y yo Eugenio, por que vais con noticia de los nombres de las personas , que en esta tragedia, se contienen…

            En esta sazon vino á nuestro pueblo un Vicente de la Rosa, hijo de un pobre labrador del mismo Lugar, el qual Vicente venia de las Italias, y de otras diversas partes de ser soldado…

            Este soldado pues, que aqui he pintado, este Vicente de la Rosa, este bravo, este galan, este músico, este poeta, fué visto y mirado muchas veces de Leandra…Enamoróla el oropel de sus vistosos trages, encantáronla sus romances,… llegaron á sus oidos las hazañas que él de sí mismo había referido, y finalmente el diablo lo debia tener ordenado, ella se vino á enamorar dél...y como en los casos de amor no hay ninguno que con mas facilidad se cumpla, que aquel que tiene de su parte el deseo de la dama, con facilidad se concertaron Leandra y Vicente… ausentándose de la aldea con el soldado…

            Admiró el suceso á toda la aldea…: yo quedé suspenso, Anselmo atónito, el padre triste, sus parientes afrentados, solicita la Justicia, los quadrilleros listos:..al cabo de tres dias halláron á la antojadiza Leandra en una cueva de un monte, desnuda en camisa, sin muchos dineros y preciosisimas joyas que de su casa habia sacado…

            Contó tambien , como el soldado, sin quitarle su honor, le robó quanto tenia, y la dexo en aquella cueva, y fué suceso que de nuevo puso en admiración á todos.

            Difícil, señor, se hizo creer la continencia del mozo, pero ella lo afirmó con tantas véras, que fuéron parte para que su padre se consolase, no haciendo cuenta de las riquezas que le llevaban, pues le habian dexado á su hija con la joya, que si una vez se pierde, no dexa esperanza de que jamas se cobre.

            El mesmo dia que apareció Leandra, la desapareció su padre de nuestros ojos, y la llevó á encerrar en un monasterio…

            Los pocos años de Leandra sirvieron de disculpa de su culpa, aloménos con aquellos que no les iba algun interes en que ella fuese mala ó buena; pero los que conocian su discreción, y mucho entendimiento, no atribuyeron á ignorancia su pecado, sino á su desenvoltura, y á la natural inclinación de las mugeres, que por la mayor parte suele ser desatinada y mal compuesta.

            Encerrada Leandra, quedaron los ojos de Anselmo ciegos…los mios en tinieblas, sin luz…

           Anselmo, el qual teniendo tantas cosas de que quexarse, solo se quexa de ausencia...yo sigo otro camino mas fácil, y á mi parecer el mas acertado, que es decir mal de la ligereza de las mugeres, de su inconstancia, de su doble trato, de sus promesas muertas, de su fe corrompida, y finalmente del poco discurso que tienen en saber colocar sus pensamientos , é intenciones que tienen: y esta es la razón que dixe á esta cabra quando aquí llegué, que por ser hembra, la tengo en poco, aunque es la mejor de todo mi apero».

4.-COMENTARIO.

             Empieza el capítulo con un verso: Tres leguas en este valle está una aldea.

            Habla del labrador haciendo un juego de palabras utilizando en doble sentido la palabra honrado. Honrado como digno de honor, de respeto social, esta honradez nace de la riqueza; y honrado como moralmente bueno.

             Esta honradez nace de la virtud, a pesar de ser rico. Podrían estar implícitas las palabras de Jesús: «En verdad os digo que difícilmente entrará un rico en el Reino de los Cielos, es más difícil que un rico entre en el Reino de los Cielos, que un camello por el ojo de una aguja». (cf. Mateo Cap. 19,23-24).

            Juega asimismo con las palabras, al describir las cualidades que tenía su hija: «que el la conocia, y la miraba, se admiraba». Estas cualidades dice que provenían de Dios, o el Cielo, con mayúscula y la naturaleza.

            En las palabras en las que se menciona que la mejor guarda es «que las del recato propio» se glosa una canción popular que dice:

Madre la mi madre

guarda me poneis

si yo no me guardo

mal me guardareis.

             Cervantes glosa esta canción popular en La entretenida f. 189 y en el Celoso extremeño. ff.149V 150 V.

            El texto seleccionado nos resume esta preciosa novela intercalada por Cervantes que tiene de interés presentarnos otra vez un determinado concepto de la mujer.

 «La limpieza de sangre» aparece como contrapuesta a la denominación de «cristiano nuevo», como si fuera un determinado título, el mismo nombre de Eugenio lo sugiere , nombre procedente del griego que significa: bien nacido; tanto él como su contrincante: Anselmo, quedan perfectamente retratados.

            El tercer personaje es Vicente de la Rosa, presentado como «un»; «un tal, un quidam» un «samaritano», que diría el evangelio refiriéndose al que atendió al hombre agredido por los ladrones (Cf. Lucas 10, 25-37) con sentido despectivo.

            «El diablo lo debia tener ordenado» que ella se enamorase de él, ya hemos referido la creencia católica que concede al diablo, por permisión divina, que intervenga en los más diversos aspectos de la vida humana. Es suficiente que se trate de un suceso que va a acabar en tragedia, para que se suponga que el diablo anda por medio.

            El monasterio sale de nuevo como el refugio de la mujer deshonrada; es de notar la valoración que de la virginidad de la mujer se hace, «joya, que si una vez se pierde, no dexa esperanza de que jamas se cobre».

            La idea de la lujuria masculina se muestra en la incredulidad de que el mozo no la violase.

Cervantes aquí, como en otros tantos textos sobre la mujer, recoge el concepto que de la misma hay en la época, lo transmite y no lo corrige, ni lo matiza en ningún aspecto. Tal concepto había aparecido también en otra Novela intercalada: El Curioso impertinente de una forma aún más cruda. (Cf. Nº 54).

            Lo que no puede entenderse, sin más, que ese sea el concepto que de la mujer tenga el propio Cervantes.

            Es significativo cómo el cabrero al comparar a la mujer con la cabra diga que por ser hembra la «tengo en poco» por más que acabe calificándola como «la mejor de todo mi apero».

Tal calificación a simple vista es una nueva descalificación de la mujer, aunque en el fondo lo que está haciendo es salvándola, pues por ésta «cabra loca» tanto Anselmo, como él, andan perdidos.

QUIZÁS TAMBIÉN LE INTERESE DEL BLOC: CAP XXXIII. LA NOVELA  DEL CURIOSO IMPERTINENTE.

elcuradellugar.

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