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CAPITULO II.-Que trata de la notable pendencia que Sancho Panza tuvo con la Sobrina y Ama de Don Quixote, con otros sucesos graciosos.

 1.-NÚMERO 89.

2.-LOCALIZACIÓN. Cap.2 Parte II.Pag 15a 20 .T.III

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

 

 3.- TEXTO.

     «Cuenta la historia, que las voces que oyéron Don Quixote, el Cura y el Barbero eran de la Sobrina y Ama, que las daban, diciendo á Sancho Panza, que pugnaba por entrar á ver á Don Quixote, y ellas le defendían la puerta.

            ¿Que quiere este mostrenco en esta casa ? ídos á la vuestra, hermano, que vos sois, y no otro, el que destrae y sonsaca á mi señor, y le lleva por esos andurriales.

            Á lo que Sancho respondió: Ama de Satanás, el sonsacado y el destraido, y el llevado por esos andurriales soy yo , que no tu amo: él me llevó por esos mundos, y vosotras os engañais en la mitad del justo precio: él me sacó de mi casa con engañifas, prometiéndome una Ìnsula que hasta agora la espero…

       

Pero Don Quixote, temeroso que Sancho se descosiese y desbuchase algun monton de maliciosas necedades , y tocase en puntos que no le estarían bien á su crédito, le llamó, y hizo á las dos que callasen, y le dexasen entrar.

            Entró Sancho, y el Cura y el Barbero se despidieron de Don Quixote,…

            En tanto Don Quixote se encerró con Sancho en su aposento y estando solos le dixo: mucho me pesa, Sancho, que hayas dicho y digas que yo fuí el que te saqué de tus casillas, sabiendo que yo no me quedé en mis casas. Juntos salímos, juntos fuímos y juntos peregrinámos: una misma fortuna y una misma suerte ha corrido por los dos : si á ti te manteáron una vez, a mí me han molido ciento, y esto es lo que te llevo de ventaja.         

         Eso estaba puesto en razon, respondió Sancho, porque, segun vuestra merced dice, mas anexas son á los caballeros andantes las desgracias, que á sus escuderos.       

       Engáñaste, Sancho, dixo Don Quixote, segun aquello «quando caput dolet», etc. No entiendo otra lengua que la mía, respondió Sancho.

            Quiero decir, dixo Don Quixote, que cuando la cabeza duele, todos los miembros duelen: y así, siendo yo tu amo y señor, soy tu cabeza, y tú mi parte, pues eres mi criado, y por esta razón el mal que á mí me toca, ó tocare, á ti te ha de doler, y á mí el tuyo.

            Así había de ser, dixo Sancho; pero quando á mí me manteaban como á miembro, se estaba mi cabeza detras de las bárdas mirándome volar por los ayres, sin sentir dolor alguno: y pues los miembros están obligados á dolerse del mal de la cabeza, había de estar obligada ella á dolerse dellos.

             ¿Querrás tú decir agora, Sancho, respondió Don Quixote que no me dolía yo cuando á ti te manteaban? Y si lo dices, no lo digas, ni lo pienses, pues mas dolor sentia yo entonces en mi espíritu que tú en tu cuerpo. Pero dexemos esto aparte por agora…».

4.- COMENTARIO.

            Los insultos del ama y la sobrina no son nada edificantes, le llaman mostrenco: palabra que viene de mestenco, que significa bien sin dueño, casa sin dueño, animal, etc., y que por lo mismo se adueña de él el Estado; de forma figurada «ignorante», «bruto»…

            Sancho comienza su defensa con un «Ama de Satanas» que implica llamarla cuanto menos mentirosa, aunque su defensa va más por la via de la verdad que por la de los insultos, por eso dice que os engañáis, que él ha sido el «sonsacado, destraido y el llevado», por la mitad del precio justo, pactado, pues parte del mismo era la promesa de una ínsula que todavía no ha recibido.

            Bien se ve cómo a Don Quijote le gusta guardar su honra, es este un motivo por el que hace pasar a Sancho a la habitación donde el se encontraba.

            Ya juntos los dos, se duele de que lo acuse de que él fuera quien lo «sacara de sus casillas», frase que podría entenderse que D. Quijote había sido la causa de volverse tan loco como él.

            Pasa después Don Quijote a utilizar el simil paulino de la cabeza y los miembros para mostrarle que los dos han formado una unidad y es ahí cuando utiliza la imagen del Cuerpo Místico para explicarle por qué no podía dejar de sufrir él como miembro, habiendo sufrido él su amo, como cabeza.

               Todo el párrafo subrayado nos recuerda a san Pablo: «De modo que si un miembro padece, todos los miembros a una se duelen; y si un miembro es honrado todos los miembros gozan a una. Vosotros soy el cuerpo de Cristo y él es la Cabeza…» (cf. 1ª Corintios Cap. 12).

 El resto del capítulo se pasa en la respuesta que Sancho da a la pregunta que le ha hecho Don Quijote sobre lo que se dice de él por ahí, no se anda con chiquitas Sancho cuando le dice:

            «Pues lo primero que digo, dixo, es, que el vulgo tiene á vuesa mercer por grandísimo loco, y á mí por no ménos mentecato» y después: «en lo que toca, prosiguió Sancho, á la valentía, cortesia, hazañas y asunto de vuestra merced, hay diferentes opiniones: unos dice loco, pero gracioso: otros valiente, pero desgraciado: otros, cortes, pero impertinente, y por aquí van discurriendo tantas cosas, que ni á vuesa merced, ni á mí nos dexan hueso sano».

             El texto tiene el interés de que puede ser tomado como un retrato que el autor hace de su «criatura» y también el juicio que los lectores de la primera parte del Quijote han dicho de él.

            Lo más sobresaliente es la información que le da sobre la aparición de una Historia contando sus aventuras, noticia proveniente de Sansón Carrasco, a quien Sancho, movido por Don Quijote, se dispone a ir a buscar, preparando así el capítulo siguiente.

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elcuradellugar.

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