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Universidad de Salamanca, Escuelas Mayores.jpg

PATIO DE LAS ESCUELAS DE LA ANTIGUA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA.

CAPITULO XIX. Donde se cuenta la aventura del pastor enamorado, con otros en verdad graciosos sucesos.

1.-NUMERO 113.

2.-LOCALIZACION.Cap. 19. Parte II. Pág.159 162.T.III

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

 AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE SALAMANCA.

3.-TEXTO.

                « Poco trecho se había alongado Don Quixote del Lugar de Don Diego, quando encontró con dos como clérigos ó como estudiantes y con dos labradores que sobre quatro bestias asnales venían caballeros…

Saludóles Don Quixote, y…en breves razones les dixo quien era, y su oficio y profesion, que era de caballero andante…Todo esto para los labradores era hablarles en griego ó en jerigonza; pero no para los estudiantes, que luego entendieron la flaqueza del celebro de Don Quixote; pero con todo eso le miraban con admiración y con respecto, y uno dellos le dixo: si vuestra merced, señor caballero, no lleva camino determinado,..se venga con nosotros: verá una de las mejores bodas y mas ricas que hasta el día de hoy se habran celebrado en la Mancha,

Preguntóle Don Quixote si eran de algun Príncipe,… No son, respondió el estudiante, sino de un labrador y una labradora: él, el más rico de toda esta tierra, y ella la mas hermosa que han visto los hombres. El aparato con que se han de hacer, es extraordinario y nuevo, porque se han de celebrar en un prado que está junto al pueblo de la novia, á quien por excelencia llaman Quiteria la hermosa, y el desposado se llama Camacho el rico, ella de edad de diez y ocho años, y él de veinte y dos, ambos para en uno , aunque algunos curiosos que tienen de memoria los linages de todo el mundo, quieren decir que el de la hermosa Quiteria se aventaja al de Camacho; pero ya no se mira en esto, que las riquezas son poderosas de soldar muchas quiebras, …pero ninguna de las cosas referidas,… ha de hacer mas memorables estas bodas, sino las que imagino que hará en ellas el despechado Basilio.

ESTE BASILIO  ES EL MÁS ÁGIL MANCEBO QUE CONOCEMOS.

Es este Basilio un zagal vecino del mesmo lugar de Quiteria…se enamoró de Quiteria desde sus tiernos y primeros años, y ella fué correspondiendo á su deseo con mil honestos favores,…Fue creciendo la edad, y acordó el padre de Quiteria…de casar á su hija con el rico Camacho, no pareciéndole ser bien casarla con Basilio, que no tenia tantos bienes de fortuna como de naturaleza: pues si va á decir las verdades sin invidia, él es el mas ágil mancebo que conocemos, gran tirador de barra y gran jugador de pelota…

A mi muger con eso, dixo Sancho Panza…Lo que yo quisiera es que ese buen Basilio, que ya me le voy aficionando , se casara con esa señora Quiteria, que buen siglo hayan y buen poso (iba á decir al revés ) los que estorban que se casen los que bien se quieren.

Si todos los que bien se quieren se hubiesen de casar, dixo Don Quixote, quitaríase la elecion y jurisdicion á los padres de casar sus hijos con quien y quando deben, que el amor y la aficción con facilidad cierran los ojos del entendimiento, tan necesarios para escoger estado: y el del matrimonio está muy á peligro de errarse, y es menester gran tiento y particular favor del Cielo para acertarle...

La de la muger no es mercaduría que una vez comprada se vuelve, ó se trueca, ó cambia, porque es accidente inseparable, que dura lo que dura la vida: es un lazo, que si una vez le echais al cuello, se vuelve en el nudo gordiano, que si no lo corta la guadaña de la muerte, no hay desatarle.

Muchas mas cosas pudiera decir en esta materia, si no lo estorbara el deseo que tengo de saber si le queda mas que decir al señor Licenciado acerca de la historia de Basilio.

A lo que respondió el estudiante Bachiller, ó Licenciado, como le llamó Don Quixote, que de todo no me queda mas que decir sino que desde el punto que Basilio supo que la hermosa Quiteria se casaba con Camacho el rico,…da tales muestras de tener apasionado el corazon, que tememos todos los que le conocemos que el dar el mañana la hermosa Quiteria ha de ser la sentencia de su muerte .

Dios lo hará mejor, dixo Sancho, que Dios, que da la llaga, da la medicina:…. Y díganme: ¿por ventura habrá quien se alabe que tiene echado un clavo á la rodaja de la fortuna ? No, por cierto; y entre el sí y el no de la muger no me atrevería yo á poner una punta de alfiler, porque no cabría

Adonde vas a parar, Sancho, que seas maldito, dixo don Quijote, que quando comienzas á ensartar refranes y cuentos, no te puede esperar sino el mesmo Judas que te lleve...Ò. pues si no me entienden, respondió Sancho, no es maravilla que mis sentencias sean tenidas por disparates; pero no importa:… sino que vuesa mer-ced, señor mío, siempre es friscal de mis dichos, y aun de mis hechos.

Fiscal has de decir, dixo Don Quixote, que no friscal, prevaricador del buen lenguaje, que Dios te confunda. No se apunte vuestra merced conmigo, respondió Sancho, pues sabe que no me he criado en la Corte,..Sí que, válgame Dios, no hay para qué obligar al Sayagues á que hable como el Toledano,…

Así es, dixo el Licenciado, porque no pueden hablar tan bien los que se crían en las Tenerías y en Zocodover, como los que se pasean casi todo el día por el claustro de la Iglesia Mayor, y todos son Toledanos. El lenguaje puro, el propio, el elegante y claro, está en los discretos cortesanos, aunque hayan nacido en Majalahonda : dixe discretos porque hay muchos que no lo son, y la discrecion es la gramática del buen lenguaje, que se acompaña con el uso .

Yo, señores, por mis pecados, he estudiado Cánones en Salamanca, y pícome algun tanto de decir mi razon con palabras claras, llanas y significantes. S

i no os picáredes mas de saber mas menear las negras que lleváis que la lengua, dixo el otro estudiante, vos llevárades el primero en licencias, como llevastes cola.

Mirad, Bachiller,respondió el Licenciado, vos estais en la mas errada opinión del mundo acerca de la destreza de la espada , teniéndola por vana.

Para mí no es opinión, sino verdad asentada, replicó Corchuelo; y si quereis que os lo muestre con la experiencia, espadas traeis, comodidad hay,.. que no es poco, os harán confesar que yo no me engaño. Apeaos, y usad de vuestro compas de pies, de vuestros círculos y vuestros ángulos y ciencia , que yo espero de haceros ver estrellas á medio dia con mi destreza moderna y zafia, en quien espero, después de Dios, que está por nacer hombre que me haga volver las espaldas…

En eso de volver ó no las espaldas no me meto, replicó el diestro, aunque podría ser que en la parte donde la vez primera clavásedes el pie, allí os abriesen la sepultura: quiero decir, que allí quedásedes muerto por la despreciada destreza.

Ahora se verá, respondió Corchuelo,y apeándose con gran presteza de su jumento, tiró con furia de una de las espadas que llevaba el Licenciado en el suyo… Las cuchilladas, estocadas, altibajos, reveses y mandobles que tiraba Corchuelo eran sin número , mas espesas que hígado, y mas menudas que granizo. Arremetía como un león irritado; pero salíale al encuentro un tapaboca de la zapatilla de la espada del Licenciado, que en mitad de su furia le detenia y se la hacia besar como si fuera reliquia, aunque no con tanta devocion como las reliquias deben y suelen besarse.

Finalmente, el Licenciado le contó á estocadas todos los botones de una media sotanilla que traía vestida , haciéndole tiras los faldamentos, como colas de pulpo: derribóle el sombrero dos veces, y cansóle de manera que de despecho, cólera y rabia asió la espada por la empuñadura y arrojóla por el aire con tanta fuerza, que uno de los labradores asistentes, que era escribano, que fué por ella, dió despues por testimonio que la alongó de sí casi tres quartos de legua, el qual testimonio sirve y ha servido para que se conozca y vea con toda verdad como la fuerza es vencida del arte.»

LA INTEGRACIÓN EN LA HIDALGUÍA NECESITABA SU TIEMPO.

4.-COMENTARIO.

Los dos que no distinguía Don Quijote si eran «como clérigos o estudiantes,» porque vestían muy parecido, por el duelo a espada que tendrán más adelante, se diría que eran estudiantes.

El texto habla de los linajes de Camacho y Quiteria, refiriendo los comentarios sobre que el de Quiteria era mejor que el de Camacho, en el cual podría haber alguna quiebra; la quiebra podría ser de distinto orden, por ejemplo, tener algun ascendiente judio, o morisco; o de alguna rama ilegítima, el caso, sin embargo, como se ha notado varias veces en la obra, la riqueza era la mejor capa, para tapar cualquier quiebra.

Sabido es como en el renacimiento la pertenencia a una clase social superior no era una realidad estanca, sino que había muy diversas formas de acceso, desde luego siempre contando con que por medio anduviera la riqueza.

Por lo general, la integración a la hidalguía supone una transición paulatina. Los padres acumulan riqueza; casan a sus hijos con mujeres nobles o adquieren para ellos señoríos convirtiéndolos así en hidalgos o señores de vasallos, en caballeros. «Nunca mejora de estado quien muda solamente de lugar y no de vida y costumbres», leemos en el Buscón de Quevedo.

A la inversa, mudar a la vez de lugar y de vida facilita el mudar de estado; la movilidad geográfica puede ser un medio de movilidad social. Este es el consejo que se da a un plebeyo rico en el Diálogo de los pajes: «De aquí a pocos años, sus nietos o biznietos saldrán a vivir donde no los conozcan y en dos credos se hacen hidalgos y aun caballeros.(Cf Diego de Hermosilla : El Diálogo de la vida de los pajes en palacio (1573). )

¿Qué es ser noble? «Ser de cincuenta leguas de aquí», contesta la Floresta de Melchor de Santa Cruz ( Cf Floresta española (1574). Madrid : 1953.)

De estas distintas formas va creciendo el número de hidalgos

Don Quijote se muestra en esta ocasión contrario a que los hijos elijan estado sin el consen- timiento de los padres, en el caso de la pastora Marcela, por ejemplo ( Cf. Nº 17) ha opinado lo contrario. También en el de Don Lorenzo, el poeta, ha mostrado su opinión de que los padres dejen libres a los hijos en la elección de estado.

De otra parte la reflexión de Don Quijote sobre el matrimonio: su unidad, indisolubilidad, sacramentalidad,… es reiterada y largamente expresada, ( Cf. Nºss.43,54,58. ) y está completamen- te de acuerdo con la ortodoxia católica postridentina, hasta es posible que proceda del mismo Francisco de Osuna en su obra Norte de los estados; poco o nada tendría que ver, al menos en esta materia, con Erasmo.

IMPOSICIÓN DEL YUGO EN EL RITO DEL MATRIMONIO CATÓLICO.

Aquí la indisolubilidad, apliacada a la mujer está expresada con un lenguaje sospechoso de ser una pesada carga: »La de la muger no es mercaduría que una vez comprada se vuelve, ó se trueca, ó cambia, porque es accidente inseparable, que dura lo que dura la vida: es un lazo, que si una vez le echais al cuello, se vuelve en el nudo gordiano, que si no lo corta la guadaña de la muerte, no hay desatarleLa última parte del texto puede venir motivada por el rito del velatorio, en el que se echaban sobre los hombros de los dos contrayentes un paño que se denominaba yugo.

Sancho echa mano de un dicho popular como es que: « cuando Dios da la llaga da también la medicina», para mostrar su opinión sobre que en la boda de Quiteria y Camacho no está todo dicho y esto, bien recurriendo a la posible intervención divina, que como nos dice el libro de Job:

« Porque quien hiere es el mismo que cura, golpea y con con sus propias manos sana» (Job 5,8) o porque la actitud de una mujer enamorada es imprevisible. De esta forma el autor y sirviéndose, esta vez, de Sancho, nos quiere dejar entrever el final de la historia.

En el texto, hay varios subrayados religiosos, alguno nuevo: »no te puede esperar sino el mesmo Judas que te lleve.» o »prevaricador del buen lenguaje, que Dios te confunda.», ambos de Don Quijote a Sancho; otros ya nos son conocidos.

Interesa destacar aspectos del duelo mantenido entre el Bachiller Corchuelo y el Licenciado. Un primer aspecto sería el relacionado con las espadas utilizadas en el duelo, la espada del

Licenciado, diestro, por lo que se dice, espadachín, sería la llamada «espada ropera».

La espada ropera es característica de nuestro Siglo de Oro, utilizada como parte de la vestimenta de un gentilhombre: era un arma elegante y digna de admirar. Su periodo de máximo uso podríamos situarlo entre 1525 y 1680, hasta que el el siglo XVIII fue reemplazada por el espadín de origen francés. No obstante su belleza, era una arma mortal, y extremadamente adapta- da al combate real en duelo. El término «espada ropera» es de origen español, y aparece por vez primera en el Inventario de Objetos perteneciente al Duque Don Álvaro de Zúñiga, en fecha tan temprana como 1468 (según describe J.M. Peláez, en su magnífico artículo sobre la ropera publicado en la revista Gladius) En realidad, en la España de la época, cualquier espada destinada a un uso de duelo y de vestir, acompañando a las vestimentas de un civil, era denominada ropera.

Otro de los aspectos a considerar en el tema del duelo es el social y moral. La existencia del duelo en España se remonta posiblemente al siglo X y aparece regulado por ejemplo en las Partidas. El ritual del duelo o lid, estaba integrado por un esquema que ha permanecido prácticamente invarible: se iniciaba con el reto, que se hacía público en la Curia, iba seguido del desafío, dándose a conocer el nombre del enemigo retado así como el lugar, testigos,arbitro, y forma del duelo.

La Iglesia fundándose en el evangelio se opuso a este tipo de acciones, duelos, justas etc, considerándolos verdaderos suicidios u homicidios.

En España los reyes católicos los prohibieron en 1480, bajo graves penas, incluso con pena de muerte, aunque no siempre se aplicaron.

El duelo aquí narrado, fue más bien, un juego peligroso entre amigos.

QUIZÁS TAMBIÉN  LE INTERESE DEL BLOC: LA IMAGEN DE DULCINEA EN DON QUIJOTE Y SANCHO.

elcuradellugar.


 

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