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CAPITULO XXX. De lo que le avino á Don Quixote con una bella cazadora.

1.-NUMERO 128.

2.-LOCALIZACIÓN. Cap. 30.Parte II. Pág.263 a 267. T.III

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

 3.-TEXTO.

 Sucedió pues que otro dia, al poner del sol, y al salir de una selva, tendió Don Quixote la vista por un verde prado, y en lo último dél vio gente, y llegándose cerca conoció, que eran cazadores de altanería.

CORRE HIJO Y DI A AQUELLA SEÑORA…

Llegóse más, y entre ellos vió una gallarda Señora sobre un palafren, ó hacanea blanquísima, adornada de guarniciones verdes y con un sillón de plata…corre, hijo Sancho, y di á aquella Señora del palafrén y del azor que yo el Caballero de los Leones besa las manos á su gran fermosura y que si su grandeza me da licencia, se las iré á besar y á servirla en quanto mis fuerzas pudieren y su alteza me mandare…ve en buena hora, y Dios te guie.

Partió Sancho de carrera,…y llegó donde la bella cazadora estaba, y apeándose, puesto ante ella de hinojos, le dixo: hermosa Señora, aquel caballero que allí se parece, llamado el Caballero de los Leones, es mi amo, y yo soy un escudero suyo,: …este tal Caballero de los Leones,…, envía por mí á decir á vuestra grandeza sea servida de darle licencia para que, con su propósito y beneplácito, y consentimiento, él venga á…vuestra encumbrada altanería y fermosura ; que en dársela vuestra Señoría hará cosa que redunde en su pro y él recibirá señaladísima merced y contento...

Preguntóle la Duquesa: ( cuyo título aun no se sabe) decidme, hermano escudero ¿este vuestro señor no es uno de quien anda impresa una historia, que se llama del Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha, que tiene por Señora de su alma á una tal Dulcinea del Toboso.

El mesmo es, señora, respondió Sancho,…Id, hermano Panza, y decid á vuestro señor, que él sea el bien llegado y el bien venido á mis Estados, y que ninguna cosa me pudiera venir que mas contento me diera.

Sancho, con esta tan agradable respuesta, con grandísimo gusto volvió á su amo,..Don Quixote se gallardeó en la silla,. la Duquesa, haciendo llamar al Duque su marido, le contó en tanto que Don Quixote llegaba, toda la embaxada suya, y los dos por haber leido la primera parte desta historia, y haber entendido por ella el disparatado humor de Don Quixote, con grandísimo gusto y con deseo de conocerle le atendían, con presupuesto de seguirle el humor…con todas las ceremonias acostumbradas en los libros de caballerías que ellos habían leído, y aun les eran muy aficionados.

En esto llegó Don Quixote, alzada la visera, y dando muestras de apearse, acudió Sancho á tenerle el estribo; pero fué tan desgraciado, que al apearse del rucio, se le asió un pie en una soga del albarda, de tal modo, que no fué posible desenredarle, antes quedó colgado dél, con la boca y los pechos en el suelo…

Don Quixote, que no tenía en costumbre apearse sin que le tuviesen el estribo, pensando que ya Sancho había llegado á tenérsele, descargó de golpe el cuerpo y llevóse tras sí la silla de Rocinante, que debía de estar mal cinchado, y la silla y él vinieron al suelo, no sin vergüenza suya, y de muchas maldiciones que entre dientes echó al desdichado de Sancho, que aun todavía tenía el pie en la corma …pero el Duque …fué á abrazar á Don Quixote diciéndole: á mí me pesa, señor Caballero de la Triste Figura, que la primera que vuesa merced ha hecho en mi tierra haya sido tan mala como se ha visto;…

Mi escudero, que Dios maldiga, mejor desata la lengua para decir malicias que ata y cincha una silla para que esté firme; pero como quiera que yo me halle, caido ó levantado, á pie ó á caballo, siempre estaré al servicio vuestro y al de mi señora la Duquesa, digna consorte vuestra y digna señora de la hermosura, y universal Princesa de la cortesía.

Pasito, mi señor Don Quixote de la Mancha, dixo el Duque, que adonde está mi Señora Doña Dulcinea del Toboso, no es razón que se alaben otras fermosuras…venga el señor Caballero de los Leones á un castillo mío que está aquí cerca, donde se le hará el acogimiento que á tan alta persona se debe justamente, y el que yo y la Duquesa solemos hacer á todos los caballeros andantes que á él llegan.”

4.-COMENTARIO.

Las alusiones religiosas no pueden ser menos en el capítulo: dos en total y sin más interés que el que revela su uso.

El capítulo, sin embargo, tiene relevancia desde otros puntos de vista: en él, se anticipan el tipo de aventuras que van a seguir, su carácter cortesano; el cambio del protagonista puesto en esta situación, indicado ya en las palabras de Don Quijote:

«Siempre estaré al servicio vuestro y al de mi señora la Duquesa,»; el protagonismo de los duques en su traza: «por haber leido la primera parte desta historia,…con prosupuesto de seguirle el humor…con todas las ceremonias acostum- bradas en los libros de caballerías»; el papel preponderante de Sancho, «en privanza con la duquesa»; el no menos importante de Dulcinea,: »Pasito, mi señor Don Quixote de la Mancha, dixo el Duque, que adonde está mi Señora Doña Dulcinea del Toboso, no es razón que se alaben otras fermosuras»,y toda una serie de trazas inventadas por los duques, destinadas a reproducir las que los caballeros andantes recibían en los libros de caballería.

Estos y otros aspectos, sin embargo, se escapan de nuestro objetivo, por lo que no entramos más en ellos.

QUIZÁS TAMBIÉN LE INTERESE DEL BLOC:PROLOGO DE LA PRIMERA PARTE.

elcuradellugar

ES MUY IMPORTANTE LEER LOS COMENTARIOS DE LOS CAPITULOS, EN ELLOS SE ENCUENTRA EL ASPECTO RELIGIOSO DEL QUJOTE.

 

 

 

 

 

 

 

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