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CAPITULO LVIII. Que trata de como menudearon sobre Don Quixote aventuras tantas, que no se daban vagar unas á otras.

 1.- NÚMERO 168.

2.-LOCALIZACIÓN. Cap.58.Part.II.

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

 3.-TEXTO.

 » Quando Don Quixote se vió en la campaña rasa…le pareció que estaba en su centro, y que los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asunto de sus caballerias, y volviéndose á Sancho, le dixo: la libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que á los hombres dieron los Cielos: con ella no puede igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mar encubre: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir á los hombres.

Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo dexámos,… pues en metad de aquellos banquetes sazonados…me parecía á mí que estaba metido en las estrecheces del hambre, porque no los gozaba con la libertad que lo gozara si fueran mios: que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recibidas, son ataduras que no dexan campear el ánimo libre.

Venturoso aquel á quien el Cielo dió un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecerlo á otro que al mismo Cielo…

En estos y otros razonamientos iban los andantes, caballero y escudero , quando viéron,…que encima de la yerba de un pradillo verde, encima de sus capas, estaban comiendo hasta una docena de hombres vestidos de labradores.

Junto á sí tenían unas como sábanas blancas, con que cubrian alguna cosa que debaxo estaba:…

Llegó Don Quixote á los que comian, y saludándoles primero cortesmente, les preguntó que era aquello que aquellos lienzos cubrían.

Uno de ellos le respondió : señor, debaxo de estos lienzos hay unas imágenes talladas, que han de servir á un retablo que hacemos en nuestra aldea: …

Si sois servidos, dixo Don Quixote, holgaria de verlas, pues imágines que con tanto recato se llevan, sin duda deben de ser buenas.

SAN JORGE Y EL DRAGÓN.

Y como si lo son, dixo otro, sino dígalo lo que cuestan, que en verdad no hay ninguna que esté en mas de cincuenta ducados, y porque vea vuestra merced esta verdad, espere vuesa merced, verla ha por vista de ojos: y levantándose dexó de comer, y fué á quitar la cubierta de la primera imagen, que mostró ser la de San Jorge puesto á caballo, con una serpiente enroscada en sus pies, y la lanza atravesada por la boca, con la fiereza que suele pintarse.

Toda la imagen parecia un ascua de oro, como suele decirse. Viéndola Don Quixote dixo: este caballero fué uno de los mejores andantes que tuvo la milicia divina: llamóse Don San Jorge, y fué además defensor de doncellas.

SAN MARTIN DE TOURS ENTREGA SU CAPA AL POBRE. EL GRECO.

Veamos esta otra. Descubrióla el hombre, y fué la de San Martín, puesto á caballo, que partia la capa con el pobre, y apénas la huvo visto Don Quixote, quando dixo: este caballero tambien es de los aventureros christianos, y creo que fué mas liberal que valiente, como se puede echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre, y le da la mitad, y sin duda debía de ser entonces invierno, que sino él se la diera toda segun era de caritativo.

No debió ser eso dixo Sancho, sino que debió atenerse al refran que dicen: que para dar y tener seso ha menester.

SANTIAGO PATRÓN DE ESPAÑA.

Rióse Don Quixote y pidió que quitasen otro lienzo, debaxo del qual se descubrió la imagen del Patron de las Españas á caballo, la espada ensangrentada atravesando moros y pisando cabezas, y viéndola dixo Don Quixote: este sí que es caballero de las escuadras de Christo, este se llama Don Diego Matamoros, uno de los más valientes Santos, y caballeros que tuvo el mundo, y tiene agora el cielo.

Luego descubrieron otro lienzo , y pareció que encubria la caida de San Pablo del caballo abaxo, con todas las circunstancias que en el retablo de su conversión suelen pintarse.

Quando le vido tan al vivo, que dixeran que Christo le hablaba, y Pablo respondía: este, dixo Don Quixote, fué el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios nuestro Señor en su tiempo, y el mayor defensor suyo que tendrá jamas, caballero andante por la vida, y santo á pié quedo por la muerte, trabajador incansable en la viña del Señor, Doctor de las gentes, á quien sirvieron de escuelas los Cielos, y de catedrático y maestro que le enseñase el mismo Jesuchristo…porque estos santos profesáron lo que yo profeso, que es el exercicio de las armas, sino la diferencia que hay entre mí y ellos es que ellos fueron Santos, y peleáron á lo divino, y yo soy pecador y peleo á lo humano.

Ellos conquistaron el cielo á fuerza de brazos, porque el cielo padece fuerza, y yo hasta agora no sé lo que conquisto á fuerza de mis trabajos; pero si mi Dulcinea del Toboso saliese de lo que padece, mejorándola mi ventura, y adobándoseme el juicio, podría ser que encaminase mis pasos por mejor camino del que llevo.

Dios lo oiga, y el pecado sea sordo, dixo Sancho en esta ocasión… en verdad, señor nuestramo , que si esto que nos ha sucedido hoy se puede llamar aventura, ella ha sido de las mas suaves y dulces que en todo el discurso de nuestra peregrinación nos ha sucedido: Bendito sea Dios, que tal me ha dejado ver con mis propios ojos.

Tú dices bien, Sancho,dixo Don Quixote; …Asi que, Sancho, el haber encontrado con estas imágines, ha sido para mi felicisimo acontecimiento.

Yo así lo creo, respondió Sancho,y querria que vuesa merced me dixese ¿ que es la causa porque dicen los Españoles, quando quieren dar alguna batalla, invocando aquel San Diego Matamoros: ¿Santiago, y cierra España? Está por ventura España abierta y de modo que es menester cerrarla? ¿ ó que ceremonia es esa?

Simplicisimo eres, Sancho, respondió, Don Quixote, y mira que este gran caballero de la cruz bermeja, háselo dado Dios á España por patrón y amparo suyo, especialmente en los rigurosos trances que con los moros los Españoles han tenido, y así le invocan y llaman, como á defensor suyo en todas las batallas que acomenten y muchas veces le han visto visiblemente en ellas derribando, atropellando, destruyendo y matando los agarenos escuadrones

Mudó Sancho plática, y dixo á su amo: Maravillado estoy, señor, de la desenvoltura de Altisidora, la doncella de la Duquesa:…

Advierte Sancho, dixo D. Quixote, que el amor ni mira respetos, ni guarda términos de razon en sus discursos, y tiene la misma condicion que la muerte, que así acomete los altos alcázares de los Reyes, como las humildes chozas de los pastores, y quando toma entera posesión de un alma lo primero que hace es quitarle el temor y la verguenza, y así sin ella declaró Altisidora sus deseos que engendraron en mis pechos antes confusión que lástima.

Crueldad notoria dixo Sancho, desagradecimiento inaudito; yo de mí sé decir que me rindiera y avasallara la mas mínima razon amorosa suya. Hideputa y gran corazon de marmol que entraña de bronce y que alma de argamasa . Pero no puedo pensar que es lo que vió esta doncella en vuestra merced que así la rindiese y avasallase.

¿Que gala, que brio, que donayre, que rostro,que cada cosa por sí destas, ó todas juntas la enamoráron? Que en verdad , en verdad , que muchas veces me paro á mirar á vuesa merced desde la punta del pie hasta el último cabello de la cabeza, y que veo mas cosas para espantar, que para enamorar, y habiendo yo también oido decir , que la hermosura es la primera y principal parte que enamora, no teniendo vuesa merced ninguna, no sé yo de que se enamoró la pobre.

Advierte , Sancho, respondió Don Quixote, que hay dos maneras de hermosura, una del alma, y otra del cuerpo: la del alma campea, y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad, y en la buena crianza, y todas estas partes caben, y pueden estar en un hombre feo, y quando la mira se pone en esa hermosura, y no en la del cuerpo, suelen hacer el amor con ímpetu y con ventajas. Yo, Sancho,bien veo que no soy hermoso, pero tambien conozco que no soy disforme: y bástale á un hombre de bien no ser monstruo para ser bien querido, como tenga las dotes del alma , que te he dicho.

En estas razones y pláticas se iban entrando por una selva que fuera del camino estaba, y á deshora , sin pensar en ello, se halló Don Quixote enredado entre unas redes de hilo verde, y dixo á Sancho: paréceme, Sancho, que esto destas redes debe de ser una de las mas nuevas aventu ras que pueda imaginar… y queriendo pasar adelante y romperlo todo, al improviso se le ofreciéron delante, saliendo de entre unos árboles, dos hermosísimas pastoras:…

Vista fué esta que admiró á Sancho, suspendió á Don Quixote, hizo parar el sol en su carrera para verlas, y tuvo en maravilloso silencio á los cuatro…

En fin, quien primero habló fué una de las dos zagalas, que dixo á Don Quixote: detened, señor caballero, el paso y no rompais las redes,… En una aldea que está hasta dos leguas de aquí, donde hay mucha gente principal…formando entre todos una nueva y pastoril Arcadia…Si gustais, señor, de ser nuestro huésped, serèis agasajado liberal y cortesmente…

Calló, y no dixo mas: á lo que respondió Don Quixote:…si como estas redes, que deben de ocupar algun pequeño espacio, ocuparan toda la redondez de la tierra, buscara yo nuevos mundos por do pasar sin romperlas;…ved que os lo promete por lo ménos Don Quixote de la Mancha ….

¡ Ay, amiga de mi alma, dixo entonces la otra zagala, y que ventura tan grande nos ha sucedido! ¿Ves este señor que tenemos delante? pues hágote saber que es el más valiente y el mas enamorado y el mas comedido que tiene el mundo,..

¡Ay! dixo la otra, supliquémosle, amiga, que se quede, que nuestros padres y nuestros hermanos gustarán infinito dello…

Llegó en esto adonde los quatro estaban un hermano de una de las dos pastoras …contáronle ellas que el que con ellas estaba era el valeroso Don Quixote de la Mancha, y el otro su escudero Sancho, de quien tenía él ya noticia por haber leído su historia.

Ofreciósele el gallardo pastor, pidióle que se viniese con él á sus tiendas, húbolo de conceder Don Quixote y así lo hizo…

Acudiéron á las tiendas, hallaron las mesas puestas, ricas, abundantes y limpias; honraron á Don Quixote dándole el primer lugar en ellas; mirábanle todos y admirábanse de verle.

Finalmente alzados los manteles, con gran reposo alzó Don Quixote la voz y dixo: entre los pecados mayores que los hombres comenten, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome á lo que suele decirse, que de los desagradecidos está lleno el infierno.

Este pecado en quanto me ha sido posible, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón, y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos, y quando estos no bastan, las publico, porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensara con otras si pudiera, porque por la mayor parte los que reciben son inferiores á los que dan, y así es Dios sobre todos, porque es dador de todos, y no pueden corresponder con igualdad, por infinita distancia, y esta estrecheza y cortedad en cierto modo la suple el agradecimiento..

Oyendo lo qual Sancho dixo ¿ es posible que haya en el mundo personas que se atrevan á decir y á jurar, que este mi señor está loco? Digan vuesas mercedes, señores pastores ¿ hay Cura de aldea, por discreto y estudiante que sea que pueda decir lo que mi amo ha dicho

4.-COMENTARIO.

 El texto habla del bien de la libertad humana, asi como el de la honra. Dos bienes que objetivamente hablando no se pueden poner al mismo nivel.

La libertad de la que habla el texto no tiene nada de escolar, es decir, no está filosofando sobre el concepto de libertad. La aplica a la ausencia de coacción exterior cuando afirma que el cautiverio es el mayor mal, y a su vez, a verse libre de los compromisos que los regalos y dones nos crean; llama dichoso a aquel que no tiene que agradecer nada a nadie, más que a Dios.

En el Quijote aunque la palabra libertad sale unas 83 veces, la mayor parte de ellas no encierra ningún significado especial, sólo en tres o en cuatro textos se habla de la libertad como de una realidad humana sobre la que se puede reflexionar, evaluándola, valorándola, y sobre la que Don Quijote especula; así en el prólogo de la primera parte, o en la aventura de la liberación de los galeotes, o en el pasaje de la pastora Marcela, o en este texto del que ahora nos ocupamos, por lo mismo, si tuvieramos que sacar el concepto de libertad en el Quijote de lo que sobre ella se habla, posiblemente no llegaríamos demasiado lejos.

Donde sin duda se puede encontrar un filón para hablar de la libertad en el Quijote es en las obras de éste, en sus aventuras, pues todas ellas, o la mayor parte de ellas, nos describen la acción del hidalgo en pro de la libertad, de modo que, cual otro mesias, hace de la «liberación de los cautivos» parte integrante de su misión, que no tiene ningún otro objetivo que hacer que el hombre se vea libre de todo aquello que atenta contra su dignidad.

La idea de libertad como poder de un individuo para actuar sólo y exclusivamente en función de su voluntad e inteligencia, o la concepción liberal como ausencia de coacción, es decir, concebida como un estar libre de coacciones para pensar, expresar y actuar, son remedos de la libertad quijotesca.

Para Cervantes la libertad no es sólo la capacidad del individuo para decidir su vida, sino la determinación permanente de ejercitar tal capacidad. El hombre no puede concebirse si no es como activamente libre. Don Quijote no pasa por el mundo sosegadamente. Tal sosiego, como acabamos de ver en el texto anterior, le està quemando. Don Quijote tiende constantemente a irrumpir en el mundo, guiado por un sentimiento de liberación que procede de Dios.

Don Quijote, pues, no puede concebir a nadie como no sea en libertad. Basta un hombre preso, un hombre de «por fuerza y no por su voluntad», para hacerle intervenir, a veces de una forma, tan aparentemente inoportuna como en la liberación de los galeotes ( Cf. Nº47 y 48 ) ( Para su idea de libertad y dignidad, Cf. A. Castro [1925/87).

Desde el punto de vista religioso, el texto se centra en el juicio que Don Quijote va haciendo sobre los cuatro santos a quienes representan las imágenes talladas que los labriegos llevan para el retablo de su pueblo.

La primera pregunta que ocurre preguntar es el por qué Cervantes ha elegido a estos cuatro santos y no otros. Algunos datos de sus biografías pueden orientarnos en este punto.

SAN JORGE Y LAS LEYENDAS EB TORNO  A SU VIDA.

San Jorge fue un soldado romano, y llegó a ser nombrado capitán de la guardia del palacio que el emperador Diocleciano poseía en la ciudad de Nicomedia. Diocleciano fue uno de los cesares romanos que decretaron la persecución de los cristianos, Su decreto se publicó también en la ciudad de Nicomedia prohibiendo sus cultos.

Jorge se presentó al emperador y declaró que era cristiano, éste intentó convencerlo de adorar a los dioses, pero el capitán Jorge afirmó que él nunca dejaría de adorar a Cristo. Entonces el emperador le declaró la pena de muerte. Sufrió el martirio: azotes, garfios de hierro que le arrancaban la carne, baños de cal viva, introducción en un tonel lleno de agudos clavos. . El Santo fue atado a un caballo y arrastrado así por las calles de la ciudad. Después terminó siendo decapitado. Su cuerpo se trasladó más tarde a Lydda, población de Tierra Santa, como, supuestamente, él había dispuesto.

Estos serían los rasgos principales de su biografía.Las muchas devociones a este Santo fueron creando a través del tiempo y en torno a su figura fantásticas leyendas.

Un manuscrito del siglo XIII y la leyenda dorada del beato Santiago de Vorágine atribuyen al joven oficial una hazaña prodigiosa y caballeresca, : Al ir Jorge a incorporarse a su legión llegó a la ciudad de Selene en Libia; en un pantano de las cercanías tenia su guarida un dragón .

Para que no devastara la ciudad le llevaban dos ovejas cada día pero como empezaron a escasear estos animales, el rey mandó que echasen una oveja y una doncella, esta era seleccionada por suerte.

Sucedió que cayó en suerte a la hija del mismo rey, y a pesar del dolor desventurado de su padre, la joven hubo de sufrir el fin de las compañeras. Cuando iba hacia la cueva del dragón apareció un caballero armado de espada y lanza, y haciendo la señal de la cruz atacó al monstruo enfurecido.

Fue tan tremenda la lanzada que le dio que atravesó al dragón de lado a lado, rescata a la joven y con el ceñidor de la misma hace un lazo, amarra al dragón y lo conduce hasta la ciudad. Una vez allí explica al rey y al pueblo porque ha podido abatir al monstruo: imploró el auxilio del único Dios verdadero. El rey y el pueblo terminó por bautizarse.

Entre los elementos de su biografía y de la leyenda encontramos la causa de la elección por parte de Cervantes de este primer santo: Su dedicación a las armas, el ardor en la defensa de su fe, el haber sido un caballero vencedor del dragón para libertar a la doncella hija del rey. Don Quijote se fija de forma sintética en algunos de estos rasgos al explicar su identidad:»este caballero fué uno de los mejores andantes que tuvo la milicia divina: llamóse Don San Jorge, y fué además defensor de doncellas»

El segundo de los santos es San Martín, por las palabras que respecto a él dice Don Quijote se ve que encuentra en él algún rasgo parecido al de San Jorge: «este caballero tambien es de los aventureros christianos, y creo que fué mas liberal que valiente, como se puede echar de ver, Sancho, en que está partiendo la capa con el pobre, y le da la mitad, y sin duda debía de ser entonces invierno, que si que sino él se la diera toda segun era de caritativo.

Su biografía confirma el dato de ser tambien un caballero, entregado no a las letras sino a las armas, al menos durante gran parte de su vida, pues al igual que su padre, sintió la vocación militar, razón por la cual, a los 15 años de edad se enroló en el ejército de Roma, siendo destinado a la caballería de la Guardia Imperial. Sirvió en el ejército del emperador Juliano, apodado el Apóstata.

Subraya Don Quijote, no sin cierto retintín, el dato de la leyenda del santo que compartió su capa en invierno con un pobre que «debió ser más liberal que valientees posible que Cervantes esté pensando en la acusación de cobarde que le hizo el emperador en diálogo con Martin “Hasta ahora, César, he luchado siempre a tu servicio, permíteme hacerlo a partir de ahora por Dios. Quien desee continuar a tu servicio acepte entonces tu donativo; yo soy soldado de Cristo. No me es lícito seguir en el ejército.”

A ello respondió el emperador: “Tu actitud, mi querido Martín, más parece miedo a la batalla que convicción religiosa; tu sabes que los bárbaros nos atacarán maña- na. Sabes que debemos responder con contundencia porque la seguridad del imperio peligra. Dices ser cristiano, es decir que eres un cobarde. Tienes miedo de enfrentar al enemigo.”

Martín sabía que si titubeaba, sus compañeros no sólo se reirían de él sino del mismo Cristo, razón por la cual, solicitó ir en primera fila sin armas ni escudo ni yelmo. “… así me internaré tranquilo entre los bárbaros, demostrándote mi valor y fidelidad y que lo único que temo es derramar sangre de otros hombres.” Por la mañana, cuando la batalla estaba a punto de comenzar, los bárbaros enviaron un parlamentario y pidieron la paz. Alguno de los legionarios afirmó que los enemigos se llenaron de pánico al saber que había soldados que irían al cambate sin armas; tan seguros estaban de la victoria.

La elección de Santiago Apóstol está explicada claramente en el texto, en primer lugar por ser patrón de las Españas y en segundo lugar por haber participado en la reconquista apareciendo muchas veces como caballero luchador contra los agarenos, así llamados por ser hijos de Agar, la esclava de Abrahan, especialmente en la batalla del Clavijo.

INTERIOR DE LA CATEDRAL  DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.

Con relación a Santiago hay distintos aspectos de su biografía por dilucidar. Uno, el de su venida a España, el segundo el del hallazgo de su sepulcro en Santiago de Compostela, el tercero el de la aparición de la Virgen en Zaragoza, otro el de su patronazgo, el quinto el de su intervención con los ejércitos cristianos.

Con independencia de la verdad historica de algunos de estos sucesos hay un hecho que históricamente no se puede negar: que el apóstol Santiago el Mayor está intimamente ligado a la vida religiosa social y política de España.

En cuanto al hecho de la predicación de Santiago en España los documentos que lo afirmen son más bien pocos y relativamente tardíos, el primer testimonio está en la versión latina del Breviarium Apostolorum: ( s. VII )«Hic Spaniae el occidentalibus locis praedicat» « Este (Santiago) predica en España y lugares occidentales», pero este testimonio no se considera original sino mas bien una añadidura del traductor latino del texto del Breviarium.

INTERIOR DE LA BSILICA DE LA VIRGEN DEL PILAR DE ZARAGOZA.

El resto de los testimonios anteriores al siglo XII parece que no hacen sino repetir éste del Breviarium. En el siglo XVI la polémica sobre la predicación del Apóstol en España estaba en todo su auge. Como consecuencia de esto las mismas o similares dudas con respecto a la predicación del Apóstol se trasladan a que se le apareciese la Virgen en el Pilar de Zaragoza.( Cf J. Pérez de Urbel, « Hispania Sacra» 1952,4-19; y Documentos: Flórez XXX, 426-28)

El tema de su sepulcro o reliquias en Santiago de Compostela es de suyo independiente del de la predicación, está avalado por no pocos testimonios auténticos que afirman que desde comienzos del s. IX los contemporáneos estaban convencidos de que allí se encontraba su cuerpo y veneraban sus reliquias. ( Cf. J. Guerra. « Ciencia Tomista» 80, 1960, 97-168; 269-324 ).

Desde el siglo IX es constante la consideración del hecho de su patronazgo, los testimonios auténticos que lo confirman son numerososo. En el himno « o Dei Verbum, Patris ore proditum» compuesto en el reinado de Mauregato ( 783-788) se invoca a Santiago como « Caudillo refulgente de España, defensor poderoso, patrono familiar» y se le ruega « asiste piadoso a la grey, que te ha sido encomendada.

La protección de Santiago y su intervención en la batalla del Clavijo afirma que Santiago se apareció en sueños a Ramiro I, prometiéndole la victoria: « … y para que no haya lugar a duda, vosotros y los mismos sarracenos me veréis sobre un caballo blanco, en imponente aspecto y llevando un gran estandarte blanco» El rey vence al grito ¡ Adjuva nos Deus et Ste Jocobe! ( R. Ximénez de Rada De rebus Hispaniae, s. XIII, 4,15; Alfonso X el Sabio Crónica General de Espa- ña» La representación de Santiago a caballo y como la describe el Quijote se hizo popular y los cristianos acudían a su patrocinio como « soldado de Cristo» al grito de «¡ Santiago y cierra España!»

SAN PEDRO Y SAN PABLO. EL GRECO.

San Pablo es el cuarto de los santos que le mostraron a Don Quijote, hace de él una entusiasta descripción: fué el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios nuestro Señor en su tiempo, y el mayor defensor suyo que tendrá jamas, caballero andante por la vida, y santo á pié quedo por la muerte, trabajador incansable en la viña del Señor, Doctor de las gentes, á quien sirvie- ron de escuelas los Cielos, y de catedrático y maestro que le enseñase el mismo Jesuchristo..que da claramente a entender que conoce su vida, sus obras, los títulos con que es invocado, que el que sea santo a pie no parece que le fuera un obstáculo para considerarlo un verdadero caballero andante por la vida, pues fué viajero incansable.

El elogio que hace de San Pablo, que también fue caballero derribado del caballo, no parece razón sufienciente para decir que está influido por Erasmo porque el paulinismo es una de las características más salientes de la espiritualidad del siglo de oro español, o sino que se lo pregunten, una vez más a San Juan de Avila, a Fray Luis de Granada, a Francisco de Osuna…

Don Quijote agrega: »Asi que, Sancho, el haber encontrado con estas imagines, ha sido para mi felicisimo acontecimiento.» porque se ha visto reforzada su vocación de caballero andan- te, reforzada con el ejemplo de estos que lo fueron: »y pelearon á lo divino y yo soy pecador y peleo á lo humano. Ellos conquistaron el cielo a fuerza de brazos, porque el cielo padece fuerza,» dice repitiendo literalmente una frase evangélica :» Desde los dias de Juan Bautista hasta hoy, el reino de los cielos padece fuerza , y los violentos lo alcanzan«(Mateo,11, 12)

Resulta enigmática la frase de Don Quijote» y yo hasta agora no sé lo que conquisto á fuerza de mis trabajos;» que posiblemente es un signo más, de la decepción y dudas que en este Quijote van apareciendo a través de esta segunda parte.

El texto vuelve a poner de manifiesto el tema del amor.

Un tema como éste, ha sido objetode detallado estudio en el Quijote. No voy por ello a ocuparme en profundidad del tema, pero lo que si aparece claro es que en el Quijote se habla del amor en sentidos muy diversos, sentidos que vienen determinados por la pobreza del lenguaje castellano que utiliza la misma palabra, amor, para designar realidades bien distintas o a lo sumo meramente analógicas.               

Refiriéndonos al amor hombre mujer, en el Quijote encontramos, muy amenudo, lo que llamaríamos amor de enamoramiento, un amor con fuertes bases instintivas que ha movido a la mayor parte de las parejas que salen en la obra, a ese amor se le puede aplicar lo que Don Quijote está, en el texto, diciendo del amor.

En el extremo opuesto de este amor está el que Don Quijote profesa a Dulcinea, un amor llamado por algunos amor cortés, o caballeresco, sacado de los libros de caballerías, pero que según mi opinión, dificilmente podría identificarse con el que Don Quijote profesa a Dulcinea, al que en alguna ocasión Sancho ha llegado a identificar con el amor divino. ( Cf. Nº.49).

ENAMORAMIENTO VERSUS AMOR.

Un amor absolutamente desinteresado de cuya naturaleza y posibilidad se discutía mucho por parte de ciertos autores espirituales en la época, reflejado en los clásicos versos: aunque no hubiera cielo yo te amara y aunque no hubiese infierno te temiera, que hunde sus raices en el pensamiento de San Bernardo,» amo porque amo, amo por amar», en el que se afirma que el amor no tiene causa, ni motivo, sino que el amor se justifica por sí mismo, muy relacionado con otro tema propio de esa espiritualidad, cual es el del conocimiento por amor.

En pocas ocasiones, pero en alguna aparece en el Quijote un amor que podríamos llamar amor personal, con pocas bases instintivas y que tiene su origen en la voluntad y como término la persona amada, en cuanto persona, no tanto por sus dotes corporales, como puede ser la belleza corporal y el atractivo puramente físico.

Don Quijote, en el texto que comentamos, pudiera estar refiriéndose a este tipo de amor que él ha fundamentado en la belleza del alma: «la del alma campea, y se muestra en el entendimiento, en la honestidad, en el buen proceder, en la liberalidad, y en la buena crianza, y todas estas partes caben»

Es de notar como el pícaro de Sancho se muestra dispuesto a no desaprovechar la ocasión si es que se le presentase: «yo de mí sé decir que me rindiera y avasallara la mas mínima razón amorosa suyasiendo éste uno de los varios textos que daría pie para estudiar el tema del erotismo en el Quijote

Quizá algún cura de aldea comenzara por corregir a Don Quijote diciéndole que es mayor pecado la soberbia que el desagradecimiento, pues éste se puede considerar como efecto de la misma y no al revés. D. Quijote se ha cuidado de decir que algunos dicen que la soberbia es uno de los pecados mayores, así lo enseñan los maestro espirituales de la época San Juan de Avila, o Fray Luis de Granada, San Ignacio de Loyola..Asi habla en los Ejercicios espirituales sobre los tres grados de humildad:

1ª humildad. La primera manera de humildad es necessaria para la salud eterna, es a saber, que así me baxe y así me humille quanto en mí sea possible, para que en todo obedesca a la ley de Dios nuestro Señor, de tal suerte que aunque me hiciesen Señor de todas las cosas criadas en este mundo, ni por la propia vida temporal, no sea en deliberar de quebrantar un mandamiento, quierdivino, quier humano, que me obligue a peccado mortal.

2ª humildad. La 2ª es más perfecta humildad que la primera, es a saber, si yo me hallo en tal puncto que no quiero ni me afecto más a tener riqueza que pobreza, a querer honor que deshonor, a desear vida larga que corta, siendo igual servicio de Dios nuestro Señor y salud de mi ánima; y, con esto, que por todo lo criado ni porque la vida me quitasen, no sea en deliberar de hacer un peccado venial.

3ª humildad. La 3ª es humildad perfectíssima, es a saber, quando incluyendo la primera y segunda, siendo igual alabanza y gloria de la divina majestad, por imitar y parescer más actualmente a Christo nuestro Señor, quiero y elijo más pobreza con Christo pobre que riqueza, oprobrios con Christo lleno dellos que honores, y desear más de ser estimado por vano y loco por Christo que primero fue tenido por tal, que por sabio ni prudente en este mundo.»

El dicho de desagradecidos está el infierno lleno, también podría cambiarse por el de soberbios está el infierno lleno.

No acaba de quedar claro si el razonamiento de Don Quijote no incluye la idea de que el agradecimiento es virtud propia de los débiles,»: porque por la mayor parte los que reciben son inferiores á los que dan,» que podría llevar implicita la de que no todos los hombres son iguales por naturaleza. No ha mucho que hemos oido decir al mismo Don Quijote que son dichosos aque- llos que no tienen que agradecer nada a nadie siendo esto unos de los principios de la libertad humana.

Sólo cuando aplica a Dios el razonamiento, según la doctrina que el mismo Don Quijote ha dicho, sería del todo admisible :y así es Dios sobre todos, porque es dador de todos, y no pueden corresponder con igualdad, por infinita distancia, y esta estrecheza y cortedad en cierto modo la suple el agradecimiento..»

La pregunta de Sancho es expresión de la admiración, que a pesar de todo, siente por su amo., del que con otras palabras vuelve a repetir que su amo, Don Quijote podría ir por esos mundos predicando, y subiendo por los púlpitos. ( Cf. Nº 116)

El texto ha comenzado con una alusión al hecho que cuenta la Sagrada Escritura, de cómo Josué mando parar el sol .

Lutero dijo de Copérnico: “Cualquiera que desee parecer inteligente tiene que idear algún nuevo sistema, el cual, de todos los sitemas, es, desde luego, el verdaderamente mejor. Este necio desea trastornar toda la ciencia de la astronomía; pero la Sagrada Escritura nos dice que Josué mandó pararse al Sol, y no a la Tierra.»

A menudo utiliza Cervantes la frase que hace referencia al :»maravilloso silencio»

El capítulo termina mostrando el agradecimiento que «a la pastoril Arcadia fingida le tributó» Don Quixote, e puso en marcha por el camino real; al poco de andar por él se encontraron con una manada de toros bravos, »solo Don Quixote con intrépido corazon se estuvo quieto

PISOTEADOS , COCEADOS  Y ECHÁNDOLOS A RODAR POR LOS SUELOS.

Llegò el tropel de los lanceros, y «uno de de ellos que venia mas delante, á grandres voces comenzó á decir á Don Quixote: apartate, hombre del diablo, del camino,que te haran pedazos estos toros Ea, canallas, respondió Don Quixote , para mí no hay toros que valgan, aunque sean los mas bravos que cria el Xarama en sus riberas.»

Al final Don Quixote, Rocinante , Sancho y su rucio fueron pisoteados , coceados, echándolos a rodar por el suelo, «Don Quixote, mas enojado que vengado,» se sentó en el camino, espe- rando á Sancho, Rocinante y el rucio. «Llegaron , volvieron á subir amo y mozo…y con mas vergüenza que gusto siguieron su camino.»

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