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CAPITULO LXVI.Que trata de lo que verá el que lo leyere, ó lo oirá el que lo escuchare leer.

1.-NÚMERO 183.

2.-LOCALIZACIÓN Cap.66 Parte II.282 T.IV.

3.-TEXTO.

4.-COMENTARIO.

SALIENDO DE BARCELONA.

3.-TEXTO.

» Al salir de Barcelona, volvió Don Quixote á mirar el sitio donde había caído, y dixo: aquí fué Troya, aquí mi desdicha, y no mi cobardía, se llevó mis alcanzadas glorias: aquí usó la fortuna conmigo de sus vueltas y revueltas,…

Oyendo lo qual Sancho, dixo: tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades:… porque he oido decir ,que esta que llaman por ahi fortuna, es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo ciega…

ALEGORIA DE LA DIVINA PROVIDENCIA.

Muy filósofo estás , Sancho , respondió Don Quixote…Lo que te sé decir es, que no hay fortuna en el mundo, ni en las cosas que en él suceden, buenas, ó malas que sean, vienen acaso, sino por particular providencia de los Cielos, y de aquí viene lo que suele decirse, que cada uno es artífice de su propia fortuna. Yo lo he sido de la mía; pero no con la prudencia necesaria,..pues debiera pensar que al poderoso grandor del caballo del de la Blanca Luna no podía resistir la flaqueza de Rocinante…y aunque perdí la honra, no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra. Quando era caballero andante, atrevido y valiente, con mis obras y con mis manos acreditaba mis hechos; y agora, quando soy escudero pedestre acreditaré mis palabras cumpliendo la que di de mi promesa. Camina, pues, amigo Sancho, y vamos á tener en nuestra tierra el año de noviciado, con cuyo encerramiento cobrarémos virtud nueva, para volver al nunca de mí olvidado exercicio de las armas.»

4.- COMENTARIO.

La sentencia de Sancho: »tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades: recuerda a Horacio, Odas, II, III, vv. 1-4:

«Acuérdate de mantener serena la mente en los momentos difíciles; así como en los favorables

sosegada y lejos de la alegría desbordante» Aunque también sería relacionable con el dicho de Job:

» Dios me lo dio, Dios me lo quitó, bendito sea Dios»» Si recibimos de Dios los bienes ¿ no acogeremos tambien los males?( Job 1,1 y 2,10)

La actitud de Don Quijote, derrotado, sigue acorde con su condición de caballero pues:

«aunque perdí la honra, no perdí ni puedo perder la virtud de cumplir mi palabra. Quando era caballero andante, atrevido y valiente, con mis obras y con mis manos acreditaba mis hechos; y agora, quando soy escudero pedestre acreditaré mis palabras cumpliendo la que di de mi promesa.»

La calificación que Sancho hace de la fortuna bien pudiera haberla escuchado desde algún púlpito, especialmente su calificación de »ciega», Don Quijote completa el concepto de fortuna identificándolo con la providencia de Dios que sin embargo no anula el libre albedrío del hombre. Bien pudiera ser una aplicación del dicho ignaciano : « hacer las cosas como si todo dependiera de nosotros aunque sabiendo que todo procede de Dios» o el « A Dios rogando con el mazo dando.»«Ni conviene dejarlo todo a Dios ni fiarse el hombre de su ingenio y habilidad: mejor es juntarlo todo, porque no hay otra fortuna sino Dios y buena diligencia del hombre» (Cf.Huarte de San Juan, Examen, p. 546).Él reconoce su imprudencia en el duelo mantenido con el de la Blanca Luna.

De noviciado califica el año que ha de pasar sin dedicarse a las armas, por lo que dice, mejor lo llamaríamos « año sabático»

El capítulo, sin mas alusiones religiosas destacables, termina con el encuentro de Tosilos quien narra el final del duelo con Don Quijote:»Yo pensé casarme sin pelear, por haberme parecido bien la moza; pero sucedióme al revés mi pensamiento, pues así como vuestra merced se partió de nuestro castillo, el duque mi señor me hizo dar cien palos por haber contravenido a las ordenanzas que me tenía dadas antes de entrar en la batalla, y todo ha parado en que la muchacha es ya monja, …»Sancho le habla de la derrota de su señor y se despide del criado con un á Dios, no sin antes haberse refocilado con su vino y queso . Don Quijote esperó a Sancho «sentado a la sombra de un árbol» su venida.

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elcuradellugar.

 

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